Gobierno de la ciudad de Buenos Aires
Hospital Neuropsiquiátrico
"Dr. José Tiburcio Borda"
Laboratorio de Investigaciones Electroneurobiológicas
y
Revista
Electroneurobiología
ISSN: ONLINE 1850-1826 - PRINT 0328-0446

4. Conceptos técnicos principales (Spanish)
Mariela SZIRKO
Definición de psiquismo y de conocimiento
sensible, retención de las memorias, evolución del sistema nervioso, y
relaciones mente-cuerpo o nexo psicofísico, en la Escuela Neurobiológica
Argentino-Germana (AGNT)
Materiales del
Profesorado Superior en Neurociencias, Psicología y Filosofía (1991)
Electroneurobiología 1993: Vol. 1, Supl. 2 pp. I-XIV.
Puede leer este artículo acompañado por otros en
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seguido de
Christofredo JAKOB
Elementos de Neurobiología
(texto completo de la Introducción y los dos primeros capítulos)
Primera
parte
NEUROBIOLOGÍA
GENERAL
Folia Neurobiológica Argentina 1
(1941), pp. 1-40)
Palabras clave:
Antropología filosófica
Cerebro
Evolución del sistema nervioso
Filosofía
Gnoseología
Impulso (Triebe)
Memoria
Psicología
Relación cuerpo-mente
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La tradición neurobiológica argentino-germana (AGNT en su acrónimo inglés), también
conocida como escuela neurobiológica argentina, es una tradición académica en
neurobiología que data de fines del tercio medio del siglo dieciocho. Aportó
descubrimientos históricos a las neurociencias y proveyó formación en el área a
unos cinco mil profesionales argentinos, sobre todo médicos, filósofos,
psicólogos, profesores de humanidades y maestros normales. La tradición opera
en relativo aislamiento de las neurociencias angloestadounidenses - sobre las
que tuvo una pequeña influencia sólo durante la primera mitad del siglo veinte,
en cuestiones técnicas aisladas - y de los estudios angloestadounidenses de las
relaciones cerebro-mente ("consciousness
studies"), donde no ha tenido influjo.
Perspectivas de la AGNT sobre
cerebro y psiquismo. Una razón de esta exigua
influencia puede ser el hecho de que la AGNT trabaja en base a un paradigma
diferente tanto en lo tocante a las relaciones cerebro-mente cuanto en lo que
atañe a la definición científica de la vida.
Donde las neurociencias angloestadounidenses
acostumbran considerar, como "consciousness",
cierto fenómeno no raramente estimado puramente funcional, que se manifiesta en
cada cerebro consciente como resultado de la actividad de ese cerebro, en
cambio la AGNT ve una eclosión o pop-out
similar a la que pone en existencia ("blinking
into and then out of existence") cada partícula virtual o real en
escenarios microfísicos, a partir de los campos físicos ocupantes del
"vacío" que todo lo llena. El surgimiento de tal psiquismo, también
llamado existencialidad, no está pues relacionado con las capacidades
funcionales del cerebro: no es producto ni de la complejidad del substrato
(idea usual en la neurociencia angloestadounidense) ni de su simplicidad (como
en la Escolástica). En consecuencia, donde la neurociencia angloestadounidense
usualmente ve una consciousness fenoménica
que sólo con el desarrollo se constituye al componerse por sucesiva adición de
contenidos mentales, los cuales son sus únicos elementos constitutivos y están
determinados por la actividad del cerebro, la AGNT en cambio ve una entidad en
la naturaleza que ya difiere, de otros individuos de su misma clase, antes de
adquirir (por diferenciación interna a lo largo de los intercambios causales
con el ambiente, sean estos iniciados psicológicamente o bien extramentalmente)
su particular menú de contenidos mentales.
Las disparidades siguen. En la neurociencia
angloestadounidense con frecuencia tal "consciousness" sólo se relaciona con la conducta como un
observador de las transformaciones neurales de los estímulos que llegan. Tal
observador no hace nada más que observar, de modo que el sistema mente-cerebro
es creído tan sólo un transformador, que desarrolla pasivamente un aprendizaje
modulado por su acumulación interna - o memoria
- de previos intercambios. Allí, donde la neurociencia angloestadounidense a
menudo ve una "consciousness"
puramente reaccionante o reactiva, de modo que todo lo que dicha "consciousness" hace es sólo padecer
la sucesiva transformación de los contenidos mentales previamente adquiridos a
partir de la pasada actividad cerebral, la AGNT en cambio ve un originador de
series causales realmente nuevas.
Para denominar este rasgo característico, la
tradición argentina utiliza un viejo término del comercio de esclavos y ganado,
semoviencia, bastante fuera de moda
en inglés pero retenido en castellano, así como en italiano y otros idiomas.
Dicen así que el psiquismo es semovientemente esemplástico (semoviently esemplastic),
denotando con ello que la existencialidad, por la eficacia causal de su
semoviencia, enfoca su atención sobre algún sector de sus contenidos mentales y
diversamente combina este sector con otros o con sus propios subconjuntos. Esos
actos de combinar, igual que en la escuela de Jean Piaget, se denominan
"operaciones mentales". Esta variación atencional semoviente inaugura
conducta corporal externa cuando tal operación se lleva a cabo sobre ciertos sectores de contenidos
mentales causalmente relacionados con algunas áreas cerebrales (las áreas
"motoras": por ejemplo, al mover un dedo); o bien imaginando o
reimaginando cuando, en cambio, dichos sectores de contenidos mentales están
relacionados con áreas que sólo generan estados cerebrales a los que el
psiquismo reacciona sensorialmente.
Parte pues la AGNT de distinguir en la naturaleza
series causales que meramente se
continúan y, en contraste, series causales que se inauguran o se terminan,
como cuando alguien inicia un movimiento voluntario o su cuerpo le produce una
sensación. Esa distinción es estimada esencial también para que cada organismo
dotado de psiquismo pueda discernir los efectos de las propias operaciones
semovientes, distinguiéndolos de los efectos de series causales externas. Según
la AGNT, esa distinción es indispensable para que cada animal empsiqueado,
durante su desarrollo intelectual, aprenda a caracterizar las regularidades
extramentales ("cosas") según las características causales internas
propias de las cosas mismas, referidas en un concepto para cada clase de cosas.
Logra así epigenéticamente cada animal el ajuste epistemológico adaptativo de
sus conocimientos: lo que el animal conoce llega a adecuarse a la presencia o
ausencia y algunos atributos genuinos de cosas biológicamente relevantes. Estos
dos rasgos característicos (psiquismo eclosional compuesto no solamente por
contenidos mentales; y semoviencia genuinamente originativa, responsable de la
adecuación epistemológica) drasticamente oponen la escuela argentina a otras
perpectivas tales como, por ejemplo el constructivismo radical (radical constructivism) y la
autopóiesis, que por no advertir la semoviencia llegan a creer imposible
distinguir, en la experiencia general, entre ilusión y percepción.
En la AGNT, el enlace psicofísico causal-eficiente
es considerado una parte pero de ninguna manera todo el nexo psicofísico o
vínculo entre el observador y su cuerpo. Esa porción, la reciprocación
psicofísica causal-eficiente, es reconocida como causalmente efectiva porque,
se afirma, la eficiencia causal de la existencialidad o psiquismo es
ontológicamente idéntica a la eficiencia causal que opera fuera de las mentes y
entre ellas; o sea, en el hiato hilozoico.
Esta denominación, hiato hilozoico,
denota a toda la naturaleza en cuanto eventúa entre las localizaciones más
inmediatas de los observadores, localizaciones que se reseñan más abajo. En tal
hiato hilozoico entre las localizaciones de los psiquismos, la causación es
siempre transeúnte o transitiva, de modo que ninguna serie causal realmente
nueva se origina allí, excepto por la eclosión o pop-out de nuevos psiquismos y partículas microfísicas como, por
ejemplo, las portadoras de la acción causal de los campos de fuerza. En
contraste los psiquismos, una vez eclosionados, son estimados tanto fuentes como sumideros de acción
causal. Su semoviencia les permite discrecionalmente poner, o bien no poner,
algunas modificaciones físicas en la naturaleza o en su menú de contenidos
mentales; y su sentiencia o capacidad de sentir les permite, aunque no
discrecionalmente, dar terminación a la eficiencia causal de las series
causales externas que llegan a la interfaz cerebro-psiquismo. Los psiquismos
son pues sources y sinks, fuentes y sumideros de acción
causal.
Es así que en la AGNT se define al conocimiento
sensible como el agotamiento o exhaución
de una eficiencia causal. Las sensaciones son reacciones entonativas, o
entonaciones (Christofredo Jakob), del psiquismo, mientras que las operaciones
semovientes son acciones que movilizan dicha única eficiencia causal compartida
a través de la frontera localizativa entre las operaciones de cada psiquismo y
el hiato hilozoico extramental.
El conocimiento sensible es un caso de aprehensión
gnoseológica simple (otro caso, que no se pormenorizará aquí, es el del
conocimiento de los propios actos que uno mismo semovientemente lleva a cabo,
caso que según la AGNT difiere en que es también reaccional pero no
entonativo). Tal caracterización en la AGNT permite definir la aprehensión
gnoseológica en general - es decir, cualquier acto de conocer o acto noético
independientemente de quién sea el psiquismo que lo está realizando - como el rasgo característico de las interacciones
eficientemente causales por el cual las reacciones generadas entonan
no-estructuralmente a la entidad reaccionante (psiquismo) en rangos cuya
manifestación exhaústa la eficiencia causal de dichas interacciones.
No obstante, mientras la neurociencia
angloestadounidense encara como único posible significado de "una
localización de la consciousness",
o de las interacciones psicofísicas, cierta localización cerebral
anatomicamente fija, la AGNT considera una móvil: una localización que, para
decirlo con más precisión, se mueve a velocidad cercana a la de la luz. De este
modo su movimiento, llamado relativístico, en la medida que el mismo varía
levemente bajo el acople con el estado cerebral, en este escenario puede
introducir desconexiones entre los cursos de los eventos percibidos y los
extramentales; por ejemplo, desconexiones tales como la incapacidad de recordar
lo que fue experienciado en desatención, y la irresolubilidad de eventos
externos propia del dormir. En esta perspectiva, tanto la fisiología cerebral,
adonde el psiquismo eclosiona como su más inmediata circunstancia extramental,
por una parte, y por la otra dicho psiquismo allí eclosionado, modifican la
velocidad de esas partículas físicas. Cerebro y psiquismo, pues, modulan esa
velocidad, cada uno por vía independiente; y, con ello, modulan la saliencia o
noergia (interpretabilidad operativa) de los sectores de contenidos mentales
sensoriales. La modulación derivada de
la acción del cerebro se establece en el acople con su fisiología, que es
materia de buena parte de la investigación experimental en
electroneurobiología. Así, donde las neurociencias angloestadounidenses buscan
una localización estacionaria de los procesos psicogenéticos en el cerebro
(correlato neural de contenidos mentales particulares, neural correlate of particular mental contents), la AGNT en cambio
enfoca un substrato que se mueve veloz. La variación de su movimiento - de
origen bien fisiológico o bien psicológico - agrega capacidades funcionales al
organismo viviente.
Siempre en esta perspectiva, otras capacidades
funcionales provienen de la diferencia entre las realidades extramentales y los
psiquismos. Fuera de los psiquismos, se señala, la masa inercial adquirida por
algunas pero no por todas las partículas elementales instauró una evolución
astrofísico-biológica, en la cual los procesos temporales fueron pronto capaces
de extenderse más allá de la escala espacial microfísica. En contraste, ningún
curso temporal cursa dentro de los psiquismos (ya que sus diferenciaciones
internas no interactúan entre sí con autonomía ni presentan masa inercial
diversificada, elementos estimados necesarios para instaurar un curso
temporal). Pero las estructuras operacionalmente articuladas de
diferenciaciones internas de cada psiquismo o contenidos mentales, es decir las
mentes (minds), pueden referirse a su recepción secuencial de señales
exteriores con cualquier resolución ("temporal") permitida por sus
operaciones internas. Así los psiquismos establecen una mímesis interna, de las
exteriormente cursantes secuencias causales del tiempo y de su "paso"
transformativo ("pace") en
la escala de tamaños macroscópicos. En la AGNT las mentes son pues dichas xenocrónicas, o ajenas a cualquier curso
temporal causalmente real pero capaces de imitarlo.
Esto implica que, mientras la neurociencia
angloestadounidense considera a las memorias como algo grabado en el cerebro,
la AGNT las considera diferenciaciones de cada psiquismo (contenidos mentales).
Son imborrables simplemente porque en las mentes no hay curso temporal para
deshacerlas, desfigurarlas, desmontarlas, desvanecerlas, suprimirlas o
aniquilarlas. Todas estas transformaciones "de las memorias" en
realidad son propias sólo del evocarlas: del proceso psicofísico que debería
conducir a su reimaginación. Dependen de su interpretación operativa (es decir,
de la interpretación en términos de operaciones mentales). Esta transforma toda
sensación en percepción y se supedita a la resolución temporal (establecida por
la transformación relativista) o atención
con que se recibe cada nueva experiencia, tratándose de operaciones que
asimismo comandan la puesta del estado cerebral en las condiciones que permiten
al psiquismo reaccionar sensorialmente para reimaginar o evocar al recuerdo en
cuestión.
La perspectiva de la AGNT subraya que, mientras la
unidad de un ser viviente proviene de su integración orgánica o convergencia de
subprogramas (subprogram's convergence) que lo contrapone con su entorno y con
sus endosimbiontes, la unidad experiencial en cambio proviene de la distinción
de cada psiquismo circunstanciado respecto a cualquier otro. Esta última
distinción es intrínseca. Hace a los experienciantes incanjeables y, aunque no
puede ser completamente vislumbrada o hecha inteligible por el lenguaje, puede
ser ostendida, al pensar en otra existencialidad que eventualmente se
encontrara sintiéndose en sus reacciones y moviéndose circunstanciada al cuerpo
propio de uno y diferenciada en los previos contenidos mentales
("memorias") propios de uno - siempre siendo otra. Tal particular
condición o recíproca alteridad de cada psiquismo eclosionado, aun antes de que
el mismo comience a generar con el desarrollo su particular menú de
diferenciaciones internas o contenidos mentales, se denota con el nombre de cadacualtez.
En suma, para la AGNT, mientras los experienciantes,
psiquismos o existencialidades son cadacuálticos, los cuerpos donde ellos eclosionaron
no lo son. En consecuencia, la unitariedad del cuerpo viviente es extrínseca -
proviniendo, como se ha dicho, de su integración orgánica o convergencia de sus subprogramas. Ninguna
integración paralela como sistema o disposición (arrangement) sistémica de contenidos mentales podría haber
proporcionado una integración similar a los psiquismos - que ya son
cadacuálticos y, por tanto, incanjeables - debido a la inhesión de los contenidos mentales. Esta inhesión consiste en su
primordial ser en uno o bien en algún otro psiquismo, pero nunca por sí solos.
Valga la redundancia, los contenidos mentales son mentales. Son incapaces de
permanecer fuera de alguna existencialidad (to
stand alone), o sea que no pueden existir sin pertenecer a ningún psiquismo.
Por ejemplo, este rojo es de la
experiencia de Marisa mientras aquel rojo
(que podría ser sensacionalmente idéntico al de Marisa) es de la experiencia de
María Eugenia y no tiene nada que ver con Marisa. En otras palabras:
§
mientras los componentes internos
de un cuerpo viviente pueden no inherir (to
stand alone), son fungibles o
intercambiables uno por cualquier otro de su clase, y carecen de todo vínculo
recíproco intrínseco,
§
en cambio las diferenciaciones
internas de una existencialidad o psiquismo primariamente son de este o de
aquel psiquismo particular y no pueden ser transferidas a ningún otro, de modo
que ya participan de la unidad provista por la cadacualtez de la entidad
experienciante o psiquismo al que pertenecen.
Esta distinción naturalmente se olvida cuando - tal
como aún hacen algunos biólogos - "experiencia" resulta entendida
como si significara input ambiental
específico.
Perspectivas de la AGNT sobre
la evolución del sistema nervioso. La AGNT, en
forma acorde, también presenta la evolución filogenética del órgano cerebral de
modo diferente a la neurociencia angloestadounidense. La perspectiva de esta
última es hodológica, es decir que enfatiza las trayectorias neurales u
hodologías, por cuanto sus reconstrucciones evolutivas se centran en la
selección natural de circuitos cerebrales adicionalmente singularizados por sus
particularidades fisicoquímicas. En cambio la AGNT descubre allí una evolución
doble, o paralela. Puede resumírsela como sigue.
Casi dos mil millones de años ha, en tiempos
proterozoicos, ciertos microbios acuáticos similares a las amebas (protamoebas) aprendieron a controlar
cilias parásítas que hospedaban en su superficie. Pudieron así propelerse
sueltas en el agua, nadar e imponer cambios de dirección - y pronto llegaron a
capturar presas con la eficiencia necesaria para vivir de la caza. Las cilias
antes fueron bacterias libres, afines a las espiroquetas (Spirochaetae). Tras
haberse habituado a parasitar esos microorganismos huéspedes (protamoebas), dejaron la condición de
parásitos y se hicieron simbiontes del hospedador, integrándose luego a su
desarrollo. Esta aplicación de cilias para perfeccionar la predación fue
lograda por medio de la modulación de los campos eléctricos ubicados a la base
de las cilias, en aquella capa interna del cuerpo del hospedador que lo bordea
bajo su superficie, en antepasados de todos los animales actuales. La
apariencia de dichos antepasados comunes no debe haber sido demasiado diferente
a la de los actuales paramecios y otros Ciliophora
actuales, aunque estos provienen de otro linaje evolutivo, morfológicamente
convergente. La modulación no local (es decir, referida a toda la superficie de
la protamoeba), de los valores instantáneos locales (bajo cada cilia) de ese
campo eléctrico, se ejecuta generando oscilaciones en la concentración de
diversos iones y dejando interferir sus patrones oscilatorios, lo que forma
correlogramas o dibujos de moiré. La
textura y la dinámica de los descendientes de esos dispositivos en organismos
pluricelulares con tejido cerebral, hoy, es materia de otra buena parte de la
investigación experimental en electroneurobiología. Sostiene la AGNT que mucho después de su
aparición, hace unos 900 millones de años, ese dispositivo de modulación
eléctrica fue seleccionado para interactuar con psiquismos eclosionados allí,
ya que tal dispositivo permitía generar diferencialmente contenidos mentales
(entonaciones sensoriales, emotivas o no) útiles para inducir conductas tanto
adaptativas como inadaptadas al medio. Al mismo tiempo, en una selección
paralela, evolucionaron los trayectos intracelulares y multicelulares
(circuitos nerviosos), proveyéndole, al animal ya empsiqueado, de kinesias o
combinaciones conductuales predeterminadas. Por selección natural en paralelo
(coevolución kinesiógeno-estesiógena) se refinaron evolutivamente tanto las
hodologías kinesiógenas cuanto la producción, por modulación de la dinámica del
campo electromagnético, de estados estesiógenos: aquellos a los que el
psiquismo allí circunstanciado reacciona entonándose.
En tal escenario, sostiene la AGNT, posiblemente las
entonaciones emotivas (emociones) fueron las primeras cuya producción se
seleccionó, haciéndolo después las señalativas o menos emotivas. La semoviencia
inicialmente ha de haber obrado siempre adaptando la conducta particular a lo
solicitado en forma genérica por las emociones. Recién al seleccionarse las
entonaciones señalativas y florecer los desarrollos intelectuales pudo crecer
su distancia operativa de la emocionalidad.
Las kinesias eran y son en sí mismas ajenas al
experienciar existencial, mientras en cambio las conductas antes mencionadas -
aquellas en las cuales los estímulos perdían su eficiencia causal originando
entonaciones sensoriales gnoseologicamente aprehendidas (emotivas y señalativas) y, en tal situación, el
psiquismo ponía, por sí mismo, nuevas series causales para continuar el arco
sensoriomotor - eran y son gnoseologicamente aprehendidas y conscientes. Aunque
en algunos caminos evolutivos y relaciones ambiente-organismo no haya surgido
ninguna ventaja adaptativa en seleccionar y refinar ese dispositivo de
modulación eléctrica que permite la regulación por psiquismo, o la misma se
haya revertido volviendo a dejar en la articulación de kinesias el nivel más
superior de control orgánico, para otros animales las cosas fueron distintas.
Tal conducta consciente, afirma la AGNT, fue evolutivamente seleccionada para
superar las limitaciones propias de las máquinas de Turing (las que operan sólo
cuando tienen instrucciones definibles) en organismos que habitan nichos
ecológicos altamente variables. Es decir, allí donde no se pueden definir de
antemano todas las pautas a seguir y, por eso, "trocar accidentes en
oportunidades" se hizo esencial para la supervivencia.
La definición de psiquismo. En la AGNT se define a los psiquismos como las
realidades que se transforman en el tiempo basándose en una selección de sus
antecedentes antes bien que sobre todos ellos. Uno de sus autores lo resume
como sigue:
"Toda la naturaleza es actual sólo en un
instante dado, y cada situación presente determina su propia transformación en
el tiempo; las situaciones inexistentes no pueden determinar causalmente
ninguna transformación. En tal contexto, una de las bases de la física en
escala macroscópica es que, debido a que - cuestiones cuánticas aparte -
empíricamente se halla que toda indeterminación en ella ha de aplicarse a
eventos futuros, cuando se determina cada próxima transformación la situación
actual o última es equivalente a toda su historia precedente. En contraste, los
psiquismos cambian bastante diferentemente: las mentes, existencialidades o
psiquismos son las realidades que se transforman sólo en base a una selección
de sus respectivos antecedentes; no necesariamente en base a todos ellos. Esta
es la definición objetiva de psiquismos en general, ... En contraste, las cosas
situadas entre la finitud de los psiquismos (o cosas que componen el hiato
hilozoico, esto es todas las extramentalidades tales como vientos, rocas,
hongos, árboles y computadoras, para las que ninguna variación en la cantidad o
distribución de movimiento puede ocurrir como efecto de fuerzas internas)
inevitablemente usan toda su respectiva historia, físicamente equivalente a la
última situación alcanzada por la cosa en cuestión, para transformarse a medida
que el tiempo transcurre. Así, mientras todos sus ayeres se empaquetan en sus
hoy, todos nuestros mañanas son nuestros para forjarlos. Hallando el hecho
bruto de esta selección, la física encuentra en la naturaleza la aprehensión gnoseológica y la semoviencia que llevan
dicha selección a cabo. Descubre que ambas vienen juntas, en eclosiones
discretas circunstanciadas, cuyas acciones eficientes y cuyas reacciones se
hallan constituyendo los fenómenos naturales que nosotros, cultivadores de las
ciencias naturales, tratamos de describir y comprender."
Esta definición de psiquismo es equivalente a
conceptuarlos como aquellas realidades que cambian en base a más de una
situación presente por vez, fórmula breve empleada por Mario Crocco en 1971.
Además, al menos teóricamente, todos los componentes causal-eficientes
simultáneos que forman los cuerpos vivientes podrían intercambiar sus lugares,
incluso de una galaxia a otra, y son reciprocamente substituíbles o fungibles,
mientras que como ya se apuntó idénticas sensaciones en diferentes psiquismos
(el mismo rojo imaginado por dos diferentes psiquismos, por ejemplo) no pueden
siquiera ser soltados, despegados o desempotrados de tal psiquismo - menos aun,
ser luego transferidos a algún otro para allí cumplir "funciones
equivalentes" (fungibilidad). De este modo los contenidos mentales son,
pues, reciprocamente insubstituíbles, o sea inherentes. Así que la organización
biológica no puede engendrar psiquismo. No obstante, aunque la mayoría de los
organismos vivientes permanecen no empsiqueados, los psiquismos pueden
indeterminablemente ocurrir (eclosionar) circunstanciados a organismos
vivientes. La entidad que reacciona exhaustando la eficiencia causal del
estímulo y aprehende gnoseologicamente su propia reacción como una entonación
sensoria de su ser, es la incanjeable realidad del psiquismo: no el organismo
fungiblemente compuesto, al cual tal psiquismo eclosionó circunstanciado como
al sitio particular desde donde habrá de interactuar con la realidad
extramental. En tal caso, el organismo es dicho no sólo viviente sino asimismo empsiqueado
o constituyendo con tal y tal psiquismo y no con ningún otro una unidad
existencial corporizada o que dispone de cuerpo. Pero ni su vida viene de su
psiquismo, existencialidad o alma, ni este de aquella. La organización
biológica por ello contrasta y se contrapone no sólo a la materia inorgánica
sino también a los psiquismos y la AGNT sostiene, pues, que podemos reflexionar
confiadamente sobre minerales y sobre seres vivos aparte de los psiquismos. Su
consideración claramente los distingue y, a los tres, del conocimiento con que
estos últimos tienen experiencia de sus entonaciones sensoriales.
Ahora bien, una organización biológica es siempre
una particular parcela de naturaleza. Esta sucesivamente involucra diferentes
componentes; cuando un psiquismo eclosiona a interactuar con la naturaleza a
través de dicha parcela, cada resultante unidad existencial corporizada es una
unidad. La AGNT enfatiza el resultante monismo antropológico. Esto significa
que, tal como tener dos piernas no torna a los organismos intrinsicamente
duales o dualistas, tampoco integrar un particular psiquismo eclosionado a una
organización viviente de materia inorgánica constituye una entidad dual o
dualista, porque su rasgo esencial característico es la interrelación
constitutiva incambiable o incanjeable.
Para terminar, son de notar algunas razones que llevaron a
la tradición argentina en neurobiología a diferir así de la angloestadounidense.
El platonismo inglés fue de suma influencia en la cultura de su país desde el
siglo XVII. En esa línea John Locke (1632-1704), que en otros puntos disentía
del platonismo, describió las relaciones de un cuerpo, con el psiquismo que se
encuentra en dicho cuerpo, como si esas relaciones sólo consistieran en
causalidad eficiente, de modo que - siguiendo el ejemplo propuesto por Platón,
de un timonel que puede encontrarse en cualquier navío que ocasionalmente
timonee - cualquier psiquismo podría haberse encontrado a sí mismo en cualquier
sistema cerebro-cuerpo: afectados mutuamente sólo en la medida en que el
timonel mueve la rueda mientras el barco lo mueve a él. Ninguna otra clase de
relación podría existir en ello. El nexo entre un alma o psiquismo y su cuerpo
o parcela de naturaleza sería así puramente accidental y, con esto, la relación
cerebro-mente habría de consistir sólo en causación eficiente.
De esa manera quedó encubierta, o fue dejada fuera de
consideración, la posibilidad de una relación intrínseca de cada experienciante
o psiquismo con el cuerpo (o parcela de naturaleza, de componentes velozmente
mutables) en la cual el psiquismo se encuentra, antes que más bien en cualquier
otro cuerpo - un asunto a veces denotado como el problema de "por qué
siempre me despierto detrás de mi nariz, antes bien que detrás de alguna
otra". En escenarios platonistas o lockeanos no es posible considerar que
cada realidad experienciante o psiquismo (a) sea ya diferente de cualquier otro
antes de su haberse desarrollado en diferenciaciones cognoscitivas internas
(porque la ciencia platónica sólo puede serlo de especies y géneros, o Ideas; en su perspectiva, no hay similar
ciencia de individuos, que no podrían existir como Ideas particulares sino que se constituyen por intersección de Ideas); y que (b) tal experienciante o
psiquismo pueda estar constituído con cierta interna relación particularmente
orientada hacia determinado cuerpo (lo que incluye la situación, lugar y
momento histórico en que dicha parcela de naturaleza o cuerpo existe
organizado) y no hacia ningún otro cuerpo (esto, ahora, porque el nexo
psicofísico es creído pura causación eficiente). La platónica respuesta de
Locke fue que en ello sólo existe un accidental enchufamiento ("plugging in") o conexión extrínseca
cuerpo-alma, descartando toda conexión intrínseca.
Cerrados como Locke los ojos a esta posibilidad, David
Hume (1711-1776) apuntó que la causalidad eficiente no proporciona ninguna
impresión sensoria. Hume no podía saber que, más de siglo y medio después, los
aportes de Max Planck en 1900 llevarían a explicar por qué eso ocurre (la razón
es que la causación física es discreta o cuántica, de modo que al enactuar el
cambio que causa ella se gasta toda y nada queda para también causar, adicionalmente,
una impresión sensoria de la acción causal misma). Pero Hume además declaró que
la causación eficiente tampoco proporciona una impresión sensoria cuando el
agente que obra causalmente es el mismo sujeto. Esa descripción académica, sin
genuina causación eficiente ni extramental (en el hiato hilozoico) ni
intramental (semoviencia), fundamentó la reducción de los psiquismos a sus
contenidos mentales ("mentes"); estas con el tiempo serían así
presentadas como puramente fenomenales y la vida, pues, como mero sueño, sea
este un sueño privado (subjetivismos) o el de un Lógos eterno que se sueña en nosotros
(subjetivismos-transcendentalismos, como en el Idealismo alemán).
La denegación humeana de la causación eficiente resultó de
importancia en la Ilustración, con la controversia contra naciones cuyo poderío
político se beneficiaba con ciertas creencias religiosas de su pueblo
dependientes de la efectividad de la causación (por ejemplo, la capacidad
intrínseca del pecado para atraer castigo en una existencia postmortal,
asociada a la palabra "alma" cuyo denotado, por ello, pasó a ser
substituído por el citado concepto de "mente"). Pero hacia 1821 Maine
de Biran inició una reacción crítica, mostrando, contra lo que Hume había
aseverado, que la causación eficiente en realidad brinda impresiones cuando el
agente causal es el mismo sujeto observador. Con ello, ya no pareció más
obligatorio describir los psiquismos como meras mentes o colecciones de contenidos mentales, asunto filosófico que
ya por entonces era de relevancia política para la construcción de poder en las
clases ilustradas.
Haciendo aquí a un lado esta conexión política que ocupó y
ocupa la mayor parte de estos estudios, señalemos que la investigación neutral
y científica del tema se benefició con el concepto de Christofredo Jakob de
"entonaciones subjetivas". Tal designación, como sabemos, se aplica a
las sensaciones, pero, si estas entonan algo, entonces lo que está siendo
entonado difiere de sus entonaciones. Esta perspectiva de los psiquismos como
algo diferente de sus contenidos mentales evolucionó, ante todo en discípulos
de Jakob, como la mencionada noción de cadacualtez. Mientras tanto, la
perspectiva Locke-Hume engendraba una línea de neurociencia teórica que no
admite que cada mente y su particular
cuerpo puedan intrinsecamente constituir una unidad juntamente con y aparte de
sus interacciones causales; a su vez estas interacciones, en tanto la mente es
también considerada epifenomenal, se reducen a la influencia corporal sobre las
experiencias o estados de la mente. (En una historia paralela, conectada con la
lucha contra el tiempo de algunas culturas que no ha de detallarse aquí, las
mentes son a veces creídas incapaces de poner en la realidad actos causales en
base a modificaciones internas auto-iniciadas. Eso postula que los observadores
en la naturaleza son del todo epifenomenales, o sea incapaces de introducir
perturbaciones y aun menos de inaugurar series causales absolutas, ideología
que asimismo halla empleo político.) En consecuencia, las conexiones de una
mente con el cuerpo extramental en el cual se encuentra a sí mismo el psiquismo
que internamente se diferencia también a sí mismo formando dicha mente, son
creídas de naturaleza exclusivamente causal-eficiente, similar a la energía provista
a un artefacto electrodoméstico para que funcione – cuadrando magníficamente
con el ya citado "plugging in".
Tal perspectiva implica que los psiquismos (que esa
perspectiva reduce a sus mentes o diferenciaciones internas) - y el núcleo
íntimo de la gente, pues - son nada más que los contenidos mentales que pueden
ser causalmente generados por sus respectivos cerebros. La sentiencia (la
entonabilidad de las mentes), la
semoviencia (la capacidad de las mentes
de inaugurar acciones causales eficientes en base a fuerzas internas) y la
circunstanciación (el hallarse cada mente
a sí misma en no otro cuerpo) son de tal modo presentadas como altamente
problemáticas y su investigación es usualmente relegada. Al contrario procede
la tradición neurobiológica argentino-germana. Su perspectiva, del enlace
psicofísico causal-eficiente que forma una parte (pero no la totalidad) del
nexo psicofísico que vincula cada psiquismo con el organismo donde eclosiona,
es aun poco conocida fuera de la región, aunque sus conceptos están hace tiempo
integrados en programas curriculares argentinos de instituciones estatales y
privadas.
BIBLIOGRAFÍA (actualizada):
Mariela Szirko, Effects of Relativistic
Motions in the Brain and Their Physiological Relevance. Electroneurobiología 2003; 11 (2), pp. 14-65.
URL
http://electroneubio.secyt.gov.ar/EffectsCastellano.htm
Puede leerse también como capítulo en Helmut
Wautischer, ed., Ontology of Consciousness:
Percipient Action, A Bradford Book, The MIT
Press, Cambridge, Mass., 2007.
Mariela Szirko, La inserción del
psiquismo en el arco sensoriomotor: a treinta años de la patente británica UK
1582301. Electroneurobiología 2006; 14 (2), pp. 36-42
Mario Crocco, On Minds' Localization. Electroneurobiología 2004; 12 (3), pp. 244-257. URL http://cogprints.org/4662/
Triarhou,
Lazaros C. y del Cerro, Manuel (2006), Semicentennial
Tribute to the Ingenious Neurobiologist Christfried Jakob (1866–1956) - 1: Works from Germany
and the First Argentina Period, 1891–1913. European
Neurology 56. 176-188. Para
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Triarhou,
Lazaros C. y del Cerro, Manuel (2006), Semicentennial
Tribute to the Ingenious Neurobiologist Christfried Jakob (1866–1956) - 2: Publications from
the Second Argentina Period, 1913–1949. European
Neurology 56, 189-198.
Para obtener el "download-link" gratuito, elegir
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Christofredo JAKOB
Elementos de Neurobiología
(texto completo de la Introducción y los dos primeros capítulos)
Primera
parte
NEUROBIOLOGÍA
GENERAL
Folia Neurobiológica Argentina 1
(1941), 1-213 (Introd., Cap. y Cap. 2: pp. 1-40)
Las secciones en color se encuentran más abajo en ESTA misma
página (agregado en 1996).
Prefacio
Índice
de Materias de los Atlas I, II y III [y de los volúmenes posteriores de la
Folia hasta 1996]
Introducción
1. Historia
del Desarrollo de los Problemas Neurobiológicos
2. Orígenes
del Dinamismo Neurovital
3. Evolución y
Filoontogenia de las Funciones Neurodinámicas
4. Integración
Neuropsicodinámica
5. La Organización
de las Funciones Conmemorativas
6. Filogenia de las
Kinesias
7. Introducción a
la Función Psicogenética de la Corteza Cerebral
8. El Problema de
las Entonaciones Psicodinámicas hacia su Intelectualización
9. El Problema de
la Herencia Neuropsicodinámica
10.
Elementos de Neuropsicopatología
Obras del Autor
de Índole Neurobiológica
Registro
Alfabético
Registro de
Abreviaturas
PREFACIO
Después de haber presentado la primera parte de nuestra
documentación neurobiológica en los tres atlas publicados que contienen, el
primero la morfología sistemática y la anatomía topográfica del cerebro humano,
el segundo su anatomía patológica en relación con la clínica y el tercero la
filogenia y ontogenia cerebral animal y humana, podemos entrar a tratar, ahora,
en este primer tomo de texto de la Folia, los principios generales de la
Neurobiología, utilizando el extenso material, de elaboración original,
reproducido objetivamente en aquellos atlas.
Basándonos en nuestras investigaciones personales,
realizadas durante mas de cuarenta años en varios institutos científicos
argentinos, acompañados de amigos y discípulos, hemos llevado a efecto nuestra
obra con un riquísimo material, normal y patológico, humano y animal procedente
casi exclusivamente de clínicas neuropsiquiátricos y laboratorios biológicos
argentinos, especialmente de Buenos Aires y La Plata, ante todo en el
Laboratorio del Hospital Nacional de Alienadas de la Capital. Por eso, ha sido
desde un principio nuestra intención utilizar también, precisamente, en
vastísima escala, la fauna argentina para la documentación filogenética, por lo
que creemos justificado debidamente el título elegido para nuestra Folia.
Si en los atlas se imponía la reproducción fotográfica por
su valor e interés científico, en los textos se han de utilizar esquemas, de
innegable valor didáctico cuando han sido construidos -pues ese carácter
siempre tienen- con sobriedad, sobre hechos reales y no con la fantasía de
autores insuficientemente informados.
Este primer tomo
representa, en el fondo, la segunda edición de "Elementos de
Neurobiología" -La Plata, 1923-, agotado hace tiempo y que, sintetizando
mi curso de neurobiología en la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad de Buenos Aires, aparece ahora perfeccionado y transformado, como
publicación del Instituto de Biología de la misma, según los necesidades de
esta obra. Su contenido está dedicado a la enseñanza universitaria de la
medicina humana y veterinaria, como igualmente de la psicología, pedagogía y
filosofía. Estas son ramas científicas donde la neurobiología moderna forma la
base de la enseñanza de "humanidades" en su sentido más vasto,
aspirando así a una enseñanza objetiva y natural respecto de la productividad
del cerebro humano y animal, en estado normal y patológico, en el niño y en el
adulto, libre de todo doctrinarismo sectario, como una fuente primordial de la
cultura humana y del bienestar futuro del hombre.
La neurobiología, interpretando debidamente los hechos
estructuro-funcionales averiguados hasta ahora por los métodos de investigación
científica, sostiene la siguiente posición heurística:
1o Afirma que no existe en realidad ni fenómeno
sensitivo, ni motor aislado alguno, sino siempre reacciones totales
sensomotoras con entonaciones variables según su jerarquía, desde lo
inconsciente hasta lo consciente: base para una futura psicología orgánica.
2 o Rechaza tanta el dominio excesivo del politropismo e hiperpragmatismo mecanista de la escuela norteamericana como el polirreflejismo de la escuela rusa, afirmando, en contra, la posibilidad de producciones neurovitales superiores individualizantes y libres dentro de ciertos límites en las funciones corticales: base para una ética orgánica futura.
3 o Sostiene el carácter autónomo del
neurodinamismo general basado en la energética creadora del neuropsiquismo
humano en correlación natural con la energética cósmica: base para una
filosofía futura orgánica.
4 o Guiada por esas premisas, enfoca la
neurobiología una futura solución del problema biopsíquico en forma
filoontofisiogenética como resultado de una maduración neuropsicodinámica
natural, aspirando así a poder interpretar finalmente el dualismo entre cosmos
y bios por un lado, y bios y psique por otro, como sólo aparente.
5 o La encauzación de tal proceso
fisiogenético evolutivo, la busca nuestra neurobiología, en primer lugar, en
factores endógenos germinativos latentes (principio del "exceso
orgánico"), pues los factores exógenos: "función adaptativa" y
"selección", son impotentes sin tal "preformación"
potencial.
A continuación seguirá el índice de materias tratadas en los
tres tomos de Atlas de la FOLIA NEUROBIOLÓGICA ARGENTINA, presentando la documentación
objetiva para el primer tomo de texto de la NEUROBIOLOGÍA GENERAL.
FOLIA NEUROBIOLÓGICA ARGENTINA
Atlas I - El cerebro humano.
Su anatomía sistemática y
topográfica
(Con 154 láminas y 175 figuras de
texto)
Índice de materias:
Introducción.
Generalidades.
Configuración morfológica.
Nervios cerebrales.
Los hemisferios
Radiaciones hemisféricas
Ganglios basales y diencefálicos
Mesencéfalo. Rhomboencéfalo.
Circulación
Sistemas de conducción.
Sistemas de asociación.
Topografía cerebrocraneana
FOLIA NEUROBIOLÓGICA ARGENTINA
Atlas II - El cerebro humano.
Su anatomía patológica en relación
con la clínica.
(Con 174 láminas y 350 figuras de
texto)
Índice de materias:
A. Parte general.
Introducción
Autopsia del cerebro
Clasificación.
Patogenia
Localización
Hemorragias
Parásitos
Meningoencefalitis
Reblandecimientos
Encefalitis
primitivas
Sindromes
focales anatomopatológicos
Sindromes
focales fisiopatológicos
B. Parte especial
Disgenesias.
Neoplasias.
Traumatismos.
Alteraciones vasculares
C. Historia de la anatomía
patológica del cerebro.
FOLIA NEUROBIOLÓGICA ARGENTINA
Atlas III - El cerebro humano.
Su ontogenia y filogenia
(Con 154 láminas y 501 figuras de
texto)
Índice
de materias:
Prefacio
Filogenia
comparada
A.
Neurobiología comparada general
Avertebrados.
Vertebrados.
Anfioxus.
Ciclóstomos.
Selacios.
Teleósteos.
Dipnoicos.
Batracios.
Reptiles.
Aves.
Mamíferos.
B.
Filogenia sistemática
Sistemas
espinales.
Sistemas
bulbares.
Sistemas
cerebelosos.
Sistemas
mesencefálicos.
Sistemas
diencefálicos.
Sistemas
hemisféricos cerebrales.
Sistematización
neuronal.
C.
Ontogenia cerebral
a)
Parte general.
Histogénesis
b)
Parte especial.
Bulbo.
Cerebelo.
Protuberancia.
Mesencéfalo.
Diencéfalo.
Telencéfalo.
c) Historia resumida de la
filoontogenia cerebral.
Nota: durante las décadas de 1960 y 1970 las investigaciones de esta tradición neurobiológica se publicaron en modo ocasional, como separatas o libros de pequeña tirada, o en las revistas Neuropsiquiatría, La Semana Médica y otras. Falta aun reunirlas para ofrecer un panorama más completo de sus contribuciones, incluyendo además los aportes a la psicofísica y neuro