Electroneurobiology : Brain/mind issues : Physical production of the different affects : History. (Partly in: Castellano, Français, Deutsch, English.) First Text Sub-page (of three).

Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires

Hospital Neuropsiquiátrico "Dr. José Tiburcio Borda"

Laboratorio de Investigaciones Electroneurobiológicas

y Revista

Еlectroneurobiología

ISSN: 0328-0446

 

Sinopsis de esta página – Synopsis of this page

Aquí abajo encontrará – Here below are:

 

1. Noticia general - 2. ¿Qué es electroneurobiología? - 3. La atmósfera intelectual (all in Spanish).

Listen to Dr. Arturo Carrillo words addressed to his brother Ramón Carrillo, in Spanish - Escuche las palabras del Dr. Arturo Carrillo a su hermano Ramón Carrillo (audio)         

 

4. Main Technical Ideas /Conceptos técnicos principales: Definición de psiquismo y de conocimiento sensible, retención de las memorias, evolución del sistema nervioso y relaciones mente-cuerpo o nexo psicofísico, en la Escuela Neurobiológica Argentino-Germana (AGNT).

Listen to this article in Spanish while reading - Escuche este artículo (audio) mientras lo lee,         para facilitar su estudio, o bien para practicar castellano.

 

5. El descubrimiento de la Doppelrinde (German and Spanish).

6. 1883: el primer mapeo con electricidad en todo el mundo ­durante ocho meses! de un cerebro humano consciente, realizado en San Nicolás, Provincia de Buenos Aires (Spanish).

7. Table of Contents (partial) of "Sensing: a new fundamental action of nature" (English) - Índices.

 

Copyright © 1991, 1993, 1994, 1996 del autor o los autores / by the author(s). Todos los artículos en esta página son de acceso público; su copia exacta y redistribución por cualquier medio están permitidas bajo la condición de conservar esta noticia y la referencia completa a su publicación incluyendo el nombre del autor (si se menciona; en caso contrario se indicará "Editorial, Electroneurobiología") y la URL (ver arriba). / Every of these articles is an Open Access publication: verbatim copying and redistribution of it are permitted in all media for any purpose, provided this notice is preserved along with the article's full citation, including autor (if mentioned; otherwise, "Editorial, Electroneurobiology") and URL (above).

 

 

1.General notice (Spanish) Noticia general

 

El 17 de julio de 1899 llegó Christofredo Jakob a este laboratorio, flamante por entonces. El sabio venía de Erlangen, a insertarse en el proyecto de forjar nuestro país sobre sólidas bases científicas. Proyecto crudo, de trasplante sin rodeos, a menudo al borde del prejuicio de creer que el criollo, solo, no podría lograr nada. Pero Jakob se quedó hasta morir -cincuenta y siete años-, formó familia, afectos y casi cinco mil intelectuales; exploró regiones ignotas de la Patagonia y los Andes, y produjo descubrimientos científicos tan adelantados que muchos fueron re-descubiertos en el extranjero entre treinta y sesenta años después, y otros hoy marcan el futuro rumbo de la ciencia del órgano cerebral.

Lake Christfried Jakob - Lago Christofredo Jakob, Rio Negro, Patagonia Argentina

Lago Jakob y Refugio General San Martín, Río Negro. El profesor Dr. Christofredo Jakob exploró con detenimiento la zona del Tronador, así como la de los lagos Moreno, Nahuel Huapí y la zona de Pampa Linda. Fue el descubridor del bellísimo lago que años después Otto Meiling bautizó con su nombre.

2.¿Qué es electroneurobiología?

El estado de los campos eléctricos cerebrales es la vía común adonde desemboca la neuroquímica.

 

Toda la complejidad neuroquímica del cerebro se vierte sobre el estado de sus campos eléctricos. Sus doscientas mil especies químicas, sus casi doscientos neurotransmisores y neuromoduladores, se hallan al servicio de esculpir un estado dinámico en esos campos eléctricos. (No es necesario explicar todo esto aquí; pero, para connoisseurs, cabe consignar que lo hacen por vía de las fluctuaciones integradas de los orbitales electrónicos en reacción a la movilización fisiológica de portadores de carga). Las variaciones de estos campos eléctricos, acoplados con otro campo cuyo estado aporta la resolución temporal, determinan las diferentes caracterizaciones subjetivas (emotivas, o "movientes", como placeres y dolores; o sólo señalantes, como muchas perceptualidades al estilo de tonos y colores; o bien combinadas) que el alma lee.

La electroneurobiología no es ninguna ciencia del alma, de cuyos arcanos todo lo ignora excepto que no lee química: las producciones del cerebro que directamente generan caracterizaciones subjetivas no son moléculas ni sus reacciones, sino los estados del segundo campo acoplados con el colectivo electrónico a cuyo estado contribuye la presencia de aquellas moléculas y reacciones. Átomos y moléculas suelen reaccionar entre sí y la selección natural selecciona sus organizaciones, pero éstas y aquéllas son sólo excusas instrumentadas para modular, en los organismos controlados por psiquismo, los contenidos sensoperceptuales (noémata, plural de nóema). Independientemente de su "lectura" o aprehensión (nóesis).

La electroneurobiología busca describir en qué difieren los estados físicos que generan la aprehensión-de-un-rojo, de los que generan la aprehensión-de-un-miedo, o de un verde, o de un placer, o de cierto olor, cuando estas sensaciones son imaginadas, recordadas o percibidas. También busca describir en qué difieren todos ellos de la “carencia” de contenidos de consciencia, cuando fármacos que producen anestesia general (por sí mismos, o "gatillando" receptores) tornan más flúida la membrana que compartimenta al tejido gris. ¿Cómo afecta este cambio a aquellos estados físicos que generan las diferentes caracterizaciones subjetivas, impidiéndoles obrar? ¿Les impone un estado similar al dormir sin soñar, a ese sueño profundo que el electroencefalograma de mamíferos reconoce por sus típicas ondas lentas sin que por ello deje de afirmarse la mentación? ¡En reptiles ese mismo registro encefalográfico denota que el animal está de lo más despierto! Todos los psicolépticos que empleamos, todos los agentes de anestesia general que utilizamos, son eficaces, pero no sabremos de qué manera logran su acción hasta no describir, allende su química, esos procesos electroneurobiológicos. Y no sólo hasta no describirlos tal como son en la actualidad, sino además tal como han sido en su desarrollo evolutivo: es cuestión de describir, por ejemplo, la selección natural del dormir llamado profundo (impelida con el desarrollo immunitario de la defensa febril, en el Jurásico); o de la producción de procesos sobre nuevos ejes variativos (en distintas formas animales) donde nuevas especies de emociones hayan podido intensificarse y luego remitir, de modo de permitir a su vez la selección natural de la oportuna producción de estas variaciones afectantes en las diferentes situaciones típicas de las biografías.

Hoy todavía apenas conocemos por qué se duerme con pérdida de conocimiento (o de retención) y desconocemos por qué se sueña, de dónde viene el relato de un sueño, el guión de un delirio, el contenido de una alucinación, el efecto de los psicofármacos, la fulmínea acción de la anestesia general o de un leve enfriamiento cerebral, el que ciertas moléculas producidas por un cerebro en cierto estado produzcan depresión y otras moléculas euforia, y aun otras una extraña ternura. Curamos, y seguiremos curando, sin ese conocimiento; identificaremos genes, los que producen ciertas moléculas, y otras fuentes que asimismo allegan disrupción química al órgano cerebral, y podremos hasta contrarrestar sus efectos cuando los juzguemos deletéreos. Pero un avance realmente magno exige establecer qué estados físicos producen qué caracterizaciones subjetivas. Electroneurobiología es aquella rama de la neurobiología centrada en esta crucial pregunta.

Drs. Christfried Jakob (Christofredo Jakob, Cristofredo Jakob) y Raúl Garabelli Raul Garabelli Copyright© 1984, 1993

El profesor Dr. Christofredo Jakob y el Dr. Raúl Garabelli (con el Cebus) acompañados de una de las alumnas del Profesorado en Filosofía (1943). Detalle, fotografía del frontispicio (que se reproduce íntegramente aquí abajo) en Crocco, M., "Cómo el tejido neurocognitivo genera fenómenos psicológicos", FFyL, Universidad de Buenos Aires, 1984. Copyright© 1984 by M. Crocco, reproducida con autorización.

 

1943: Drs. Christfried Jakob (Christofredo Jakob, Cristofredo Jakob) y Raúl Garabelli Raul Garabelli Copyright© 1984, 1993

3.La atmósfera intelectual

El viejo Hospicio de las Mercedes (desde hace ya mucho Hospital Dr. José Tiburcio Borda) y el algo más viejo Hospital de Alienadas (ya también tradicionalmente Hospital Dr. Braulio Aurelio Moyano), son hospitales docentes. Contiguos, uno dedicado principalmente a varones y el otro a mujeres, han recibido y reciben pacientes neurológicos y psiquiátricos, de patologías simples o, muy a menudo, combinadas (las que, por ende, no admiten separación asistencial). Son docentes porque su función, aparte de curar, es enseñar a curar, básicamente por convenio con las principales casas de altos estudios; y para enseñar investigan. Nuestra patria nunca ha sido tan colosalmente rica como para abandonar la investigación fundamental, pagando sus noticias a complacientes proveedores foráneos; y si la abandonara nunca será rica. Hacia épocas de la primera Guerra Mundial, sin psicofármacos y en un necesario auge del hospitalismo, cada Hospicio cobijaba unos seis mil pacientes (hoy la cuarta parte, pero por internaciones harto más breves, atendiendo así a muchos más pacientes) y, para corroborar e interpretar las observaciones en los vivos, proporcionaba casi cuatrocientos cerebros por año. Acompañado por lo común cada uno con su historia clínica, redactada con acuciosidad y penetración. Ninguna otra institución humana provee ésto a la humanidad. Fue y es, así, en sus autopsias, que los muertos enseñan a los vivos. Pero aprender requiere contextuar, y esos estudios neurobiológicos tomaron aquí contexto en una transdisciplinariedad humanístico-científica, de amplitud renacentista. Caracterizóse así la mayor tradición neurobiológica hispanoamericana, conocida informalmente como Escuela Neurobiológica Argentino-Germana, ligada por estrechos vínculos con la tradición normalista argentina, con la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y con la Facultad de Humanidades de La Plata, con el Círculo Médico Argentino y con la Sociedad de Psicología de Buenos Aires, con la rica tradición paleontológica platense y con las investigaciones del Jardín Zoológico municipal, con la Sociedad Científica Argentina, con la Asociación Nacional del Profesorado y con las labores en criminología y medicina legal, a más de las correspondientes facultades del área biomédica. La inédita fecundación mutua se sostenía en el compartido maravillarse acerca de qué es persona, y en la compartida conciencia de la necesidad de los recursos intelectuales ajenos para obrar. Dimos así a prensas en Europa la mayor publicación argentina de resultados investigativos hasta la fecha (los dos volúmenes Das Menschenhirn y Vom Tierhirn zum Menschenhirn: Lehman Vlg., Munich, 1911) y aportamos importantísimas contribuciones, algunas mencionadas más abajo en esta misma Página; a menudo, olvidadas en el extranjero por nuestra situación, remota para ellos, y por el empeño en imprimir en nuestra lengua.

1949: Ramon Ramón Carrillo Juan Perón Peron Braulio Moyano Braulio Aurelio Moyano Ricardo Guardo Saruf Copyright© 2005 Electroneurobiología

Desde la derecha, S. E. el Sr. Secretario de Estado con rango de Ministro de Salud Pública de la Nación, Profesor Dr. Ramón Carrillo; el Sr. Jefe del Laboratorio Dr. Braulio Aurelio Moyano, y el excelentísimo Sr. Presidente de la Nación General de División Juan Domingo Perón, con otros médicos (extrema izquierda, Dr. Ricardo Guardo, quien presidiera la Hº Cámara de Diputados; con saco, Dr. Sarruf, muerto posteriormente a manos de un paciente), de visita en este Laboratorio el 16 de agosto de 1946. (Imagen Copyright© 2005 Electroneurobiología; puede reproducirse citando la fuente con su URL original). Tal como antaño ocurriera debido a integrar investigadores de conocida militancia política o ideológica, tales como Alicia Moreau y José Ingenieros, la tradición neurobiológica argentino-germana ha sido apostrofada con etiquetas erróneas referidas a todo el espectro político-ideológico – por lo común simultáneamente – generándole no pocas dificultades. Estas siempre fueron aceptadas como un mal necesario. En efecto, por su pensamiento crítico, los verdaderos científicos no pueden permanecer como "tropa propia" de nadie. Cabe recordar al respecto las palabras de quien secundara al Dr. Braulio Moyano como segundo jefe del Laboratorio, Dr. Arturo Carrillo, recordando a su hermano Ramón, archivo sonoro que puede escucharse o descargarse desde aquí.

Listen to Dr. Arturo Carrillo words addressed to his brother Ramón Carrillo, in Spanish - Escuche las palabras del Dr. Arturo Carrillo a su hermano Ramón Carrillo (audio)         

 

Copyright© 2005 Electroneurobiología - Pío del Río Hortega Pio del Rio Hortega Braulio Moyano Juan Obarrio Ramón Carrillo Ramon Carrillo

Ramón Carrillo (sentado, extremo izquierdo de esta "instantánea"), con Braulio Moyano (de pie, con corbata rayada), Juan Obarrio (a mano derecha de Moyano; Obarrio, luego Director de la Asistencia Pública de la ciudad, era jefe en el Hospital "Bernardino Rivadavia" del Servicio de Neurología y Psicopatología para tratamiento de psicópatas no internados y casos agudos psiquiátricos) y otros distinguidos colegas, rodeando a don Pío del Río Hortega (sentado al centro) en este Laboratorio (1943). Uno de los aportes de del Río Hortega permitió a nuestra tradición relacionar el control ciliar con la evolución del cerebro. La primera cilia (o cilio) que se observó moviéndose rítmicamente sobre una neurona fue visualizada en 1916, en Madrid, por Pio del Rio Hortega y este hecho, la presencia de cilias o cilios con movimiento sobre las neuronas cerebrales, impulsó en la década de 1960 las investigaciones que resultaron en la perspectiva de la evolución de la acción del sistema nervioso sobre el psiquismo a partir del sistema eléctrico de control de los cilios utilizado para dirigir la natación y así cazar en ciliados (Ciliophora) precámbricos, perspectiva ésta desarrollada en la Escuela argentina por Mario Crocco. (Se encontrará este itinerario conceptual resumido en "Alma 'e reptil"; véanse los hipervínculos al final de esta página). A su vez, en el escenario así expuesto, la conexión observada entre atención, memorabilidad y recobros de las amnesias evidenció que, por sí solos, los medios eléctricos derivados de ese control ciliar no podrían haber originado las alteraciones en resolución o acuidad temporal con los cuales el cerebro afecta la aprehensibilidad de las variaciones sensibles que origina en el psiquismo o mente, describiendo los cambios relevantes que acaecen en el medio circundante. Ello originó ulteriores investigaciones resultantes en la localización de las interacciones de los psiquismos con el órgano cerebral y los medios de su modificación en la desatención, los trastornos de consciencia y el dormir. (Entre los varios artículos de Electroneurobiología dedicados a este tema, pueden consultarse "On minds' localization", "Effects ..." y "A treinta años de la patente británica UK 1582301: inserción del psiquismo en el arco sensoriomotor", todos en la lista de hipervínculos que figuran debajo en esta misma página.)

Prof. Dr. Diego Luis Outes

El profesor Dr. Diego Luis Outes sucedió a Braulio Moyano en el liderazgo de nuestra tradición. Trabajó en este Laboratorio durante cuarenta y tres años, desde 1943 hasta 1986, y actualmente (2006), a veinte años de retirarse a su ciudad natal en el trópico argentino, Salta, continúa desde allí sus investigaciones. Además de la jefatura del Laboratorio, se desempeñó como catedrático titular de Anatomía y Fisiología del Sistema Nervioso y profesor adjunto de Cínica Neurológica en la Universidad de Buenos Aires y desde 1973 hasta 1982 fue director del Centro de Investigaciones Neurobiológicas del Ministerio de Salud.

Manuel

Trasvasamiento generacional de las técnicas de tinción neurohistológica: Manuel "El Comandante" Cabrera, preparador formado por Jakob para acompañar a Moyano, compartía detalles de depuración técnica con los discípulos de Outes, como el profesor Dr. Juan Carlos Goldar en esta imagen, donde festejan un cumpleaños.

Prof. Dr. Juan Carlos Goldar y Dr. Oscar Higa - c. 1974

Profesor Dr. Juan Carlos Goldar y Dr. Oscar Higa, hacia 1974. Abajo, el profesor Dr. Mario Crocco. Desde septiembre de 1982 Crocco sucedió a Outes en la dirección del Centro de Investigaciones Neurobiológicas, mientras Goldar asumía la conducción del Laboratorio en el Hospital Moyano, donde el último congreso internacional (con la Asociación Helénica de Psiquiatría) se celebró en 2000.

Prof. Dr. Mario Crocco - clase al aire libre

Siguiendo la tradición, parte de las clases siempre se dictaron al aire libre, en los parques que integran este Monumento Histórico Nacional. Abajo, el profesor Dr. Mario Crocco en un momento de las mismas. (Imágenes Copyright© 1991 FNA, Copyright© 2005 Electroneurobiología; pueden reproducirse citando la fuente con su URL original).

Professor Mario Crocco

A diferencia de otras tradiciones investigativas cuyo trabajo en neurociencias se realiza fundamentalmente con, por ejemplo, ratas o nematelmintos, los aspectos filosóficos nunca pudieron estar ausentes de la investigación y la enseñanza impartida en esta tradición neurobiológica. Abajo, una alumna del Profesorado reflexionando acerca de la cadacualtez con ayuda de Flavia y Xanthe, dos hermanas fallecidas a poco de nacer en un solo cuerpo postcervical (xyfodymia) circunstanciadas Flavia al cerebro derecho y Xanthe al izquierdo. El tema asignado a la alumna incluía la diferenciación entre alma aristotélica (una para ambas gemelas) y existencialidad (dos en el caso; por más detalles sobre esta temática, véanse los trabajos titulados "Effects ..." y "Alma 'e reptil", buscando en ellos el término técnico "cadacualtez", así como "A Palindrome: ..." sección 2, titulada "Minds' cadacualtic features" ). (Imagen Copyright© 1991 FNA, Copyright© 2005 Electroneurobiología; puede reproducirse citando la fuente con su URL original).

Xyphodymy (xifodimia, xifodymia, cifodimia, xyphodimie) sisters Flavia and Xanthe help study Aristotle's soul concept (alma en Aristóteles Aristoteles Seele anima Aristotele âme Aristote) - Copyright© 1991 by FNA - M. Crocco

 

Para imprimir las secciones precedentes o leerlas en formato papel, puede descargar un archivo .PDF o .DOC. De igual modo, algunas partes de las dos secciones que siguen también se hallan en esos formatos. El trabajo que se leerá inmediatamente, parte castellana de "Conceptos técnicos principales", puede descargarse cono .PDF o como .DOC. La penúltima sección, sobre la primera estimulación eléctrica prolongada de un cerebro humano vivo y consciente, realizada en San Nicolás entre el 15 de septiembre de 1883 y mayo de 1884, cuenta también con archivos .PDF y .DOC para imprimirla por separado. Al estudiante se recomienda realizar una primera lectura completa de esas tres secciones junto con el resto de esta página .htm y, luego, imprimirlas en otro formato para su estudio desde papel.

 

4.Main Technical Ideas - Conceptos técnicos principales:

Definición de psiquismo y de conocimiento sensible, retención de las memorias, evolución del sistema nervioso y relaciones mente-cuerpo o nexo psicofísico, en la Escuela Neurobiológica Argentino-Germana (AGNT)

Mariela Szirko

Materiales del Profesorado Superior en Neurociencias, Psicología y Filosofía (1991)

 

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La tradición neurobiológica argentino-germana (AGNT en su acrónimo inglés), también conocida como escuela neurobiológica argentina, es una tradición académica en neurobiología que data de fines del tercio medio del siglo dieciocho. Aportó descubrimientos históricos a las neurociencias y proveyó formación en el área a unos cinco mil profesionales argentinos, sobre todo médicos, filósofos, psicólogos, profesores de humanidades y maestros normales. La tradición opera en relativo aislamiento de las neurociencias angloestadounidenses - sobre las que tuvo una pequeña influencia sólo durante la primera mitad del siglo veinte, en cuestiones técnicas aisladas - y de los estudios angloestadounidenses de las relaciones cerebro-mente ("consciousness studies"), donde no ha tenido influjo.

 

Perspectivas de la AGNT sobre cerebro y psiquismo. Una razón de esta exigua influencia puede ser el hecho de que la AGNT trabaja en base a un paradigma diferente tanto en lo tocante a las relaciones cerebro-mente cuanto en lo que atañe a la definición científica de la vida.

Donde las neurociencias angloestadounidenses acostumbran considerar, como "consciousness", cierto fenómeno no raramente estimado puramente funcional, que se manifiesta en cada cerebro consciente como resultado de la actividad de ese cerebro, en cambio la AGNT ve una eclosión o pop-out similar a la que pone en existencia ("blinking into and then out of existence") cada partícula virtual o real en escenarios microfísicos, a partir de los campos físicos ocupantes del "vacío" que todo lo llena. El surgimiento de tal psiquismo, también llamado existencialidad, no está pues relacionado con las capacidades funcionales del cerebro: no es producto ni de la complejidad del substrato (idea usual en la neurociencia angloestadounidense) ni de su simplicidad (como en la Escolástica). En consecuencia, donde la neurociencia angloestadounidense usualmente ve una consciousness fenoménica que sólo con el desarrollo se constituye al componerse por sucesiva adición de contenidos mentales, los cuales son sus únicos elementos constitutivos y están determinados por la actividad del cerebro, la AGNT en cambio ve una entidad en la naturaleza que ya difiere, de otros individuos de su misma clase, antes de adquirir (por diferenciación interna a lo largo de los intercambios causales con el ambiente, sean estos iniciados psicológicamente o bien extramentalmente) su particular menú de contenidos mentales.

Las disparidades siguen. En la neurociencia angloestadounidense con frecuencia tal "consciousness" sólo se relaciona con la conducta como un observador de las transformaciones neurales de los estímulos que llegan. Tal observador no hace nada más que observar, de modo que el sistema mente-cerebro es creído tan sólo un transformador, que desarrolla pasivamente un aprendizaje modulado por su acumulación interna - o memoria - de previos intercambios. Allí, donde la neurociencia angloestadounidense a menudo ve una "consciousness" puramente reaccionante o reactiva, de modo que todo lo que dicha "consciousness" hace es sólo padecer la sucesiva transformación de los contenidos mentales previamente adquiridos a partir de la pasada actividad cerebral, la AGNT en cambio ve un originador de series causales realmente nuevas.

Para denominar este rasgo característico, la tradición argentina utiliza un viejo término del comercio de esclavos y ganado, semoviencia, bastante fuera de moda en inglés pero retenido en castellano, así como en italiano y otros idiomas. Dicen así que el psiquismo es semovientemente esemplástico (semoviently esemplastic), denotando con ello que la existencialidad, por la eficacia causal de su semoviencia, enfoca su atención sobre algún sector de sus contenidos mentales y diversamente combina este sector con otros o con sus propios subconjuntos. Esos actos de combinar, igual que en la escuela de Jean Piaget, se denominan "operaciones mentales". Esta variación atencional semoviente inaugura conducta corporal externa cuando tal operación se lleva  a cabo sobre ciertos sectores de contenidos mentales causalmente relacionados con algunas áreas cerebrales (las áreas "motoras": por ejemplo, al mover un dedo); o bien imaginando o reimaginando cuando, en cambio, dichos sectores de contenidos mentales están relacionados con áreas que sólo generan estados cerebrales a los que el psiquismo reacciona sensorialmente.

Parte pues la AGNT de distinguir en la naturaleza series causales que meramente se continúan y, en contraste, series causales que se inauguran o se terminan, como cuando alguien inicia un movimiento voluntario o su cuerpo le produce una sensación. Esa distinción es estimada esencial también para que cada organismo dotado de psiquismo pueda discernir los efectos de las propias operaciones semovientes, distinguiéndolos de los efectos de series causales externas. Según la AGNT, esa distinción es indispensable para que cada animal empsiqueado, durante su desarrollo intelectual, aprenda a caracterizar las regularidades extramentales ("cosas") según las características causales internas propias de las cosas mismas, referidas en un concepto para cada clase de cosas. Logra así epigenéticamente cada animal el ajuste epistemológico adaptativo de sus conocimientos: lo que el animal conoce llega a adecuarse a la presencia o ausencia y algunos atributos genuinos de cosas biológicamente relevantes. Estos dos rasgos característicos (psiquismo eclosional compuesto no solamente por contenidos mentales; y semoviencia genuinamente originativa, responsable de la adecuación epistemológica) drasticamente oponen la escuela argentina a otras perpectivas tales como, por ejemplo el constructivismo radical (radical constructivism) y la autopóiesis, que por no advertir la semoviencia llegan a creer imposible distinguir, en la experiencia general, entre ilusión y percepción.

En la AGNT, el enlace psicofísico causal-eficiente es considerado una parte pero de ninguna manera todo el nexo psicofísico o vínculo entre el observador y su cuerpo. Esa porción, la reciprocación psicofísica causal-eficiente, es reconocida como causalmente efectiva porque, se afirma, la eficiencia causal de la existencialidad o psiquismo es ontológicamente idéntica a la eficiencia causal que opera fuera de las mentes y entre ellas; o sea, en el hiato hilozoico. Esta denominación, hiato hilozoico, denota a toda la naturaleza en cuanto eventúa entre las localizaciones más inmediatas de los observadores, localizaciones que se reseñan más abajo. En tal hiato hilozoico entre las localizaciones de los psiquismos, la causación es siempre transeúnte o transitiva, de modo que ninguna serie causal realmente nueva se origina allí, excepto por la eclosión o pop-out de nuevos psiquismos y partículas microfísicas como, por ejemplo, las portadoras de la acción causal de los campos de fuerza. En contraste los psiquismos, una vez eclosionados, son estimados tanto fuentes como sumideros de acción causal. Su semoviencia les permite discrecionalmente poner, o bien no poner, algunas modificaciones físicas en la naturaleza o en su menú de contenidos mentales; y su sentiencia o capacidad de sentir les permite, aunque no discrecionalmente, dar terminación a la eficiencia causal de las series causales externas que llegan a la interfaz cerebro-psiquismo. Los psiquismos son pues sources y sinks, fuentes y sumideros de acción causal.

Es así que en la AGNT se define al conocimiento sensible como el agotamiento o exhaución de una eficiencia causal. Las sensaciones son reacciones entonativas, o entonaciones (Christofredo Jakob), del psiquismo, mientras que las operaciones semovientes son acciones que movilizan dicha única eficiencia causal compartida a través de la frontera localizativa entre las operaciones de cada psiquismo y el hiato hilozoico extramental.

El conocimiento sensible es un caso de aprehensión gnoseológica simple (otro caso, que no se pormenorizará aquí, es el del conocimiento de los propios actos que uno mismo semovientemente lleva a cabo, caso que según la AGNT difiere en que es también reaccional pero no entonativo). Tal caracterización en la AGNT permite definir la aprehensión gnoseológica en general - es decir, cualquier acto de conocer o acto noético independientemente de quién sea el psiquismo que lo está realizando - como el rasgo característico de las interacciones eficientemente causales por el cual las reacciones generadas entonan no-estructuralmente a la entidad reaccionante (psiquismo) en rangos cuya manifestación exhaústa la eficiencia causal de dichas interacciones.

No obstante, mientras la neurociencia angloestadounidense encara como único posible significado de "una localización de la consciousness", o de las interacciones psicofísicas, cierta localización cerebral anatomicamente fija, la AGNT considera una móvil: una localización que, para decirlo con más precisión, se mueve a velocidad cercana a la de la luz. De este modo su movimiento, llamado relativístico, en la medida que el mismo varía levemente bajo el acople con el estado cerebral, en este escenario puede introducir desconexiones entre los cursos de los eventos percibidos y los extramentales; por ejemplo, desconexiones tales como la incapacidad de recordar lo que fue experienciado en desatención, y la irresolubilidad de eventos externos propia del dormir. En esta perspectiva, tanto la fisiología cerebral, adonde el psiquismo eclosiona como su más inmediata circunstancia extramental, por una parte, y por la otra dicho psiquismo allí eclosionado, modifican la velocidad de esas partículas físicas. Cerebro y psiquismo, pues, modulan esa velocidad, cada uno por vía independiente; y, con ello, modulan la saliencia o noergia (interpretabilidad operativa) de los sectores de contenidos mentales sensoriales. La modulación  derivada de la acción del cerebro se establece en el acople con su fisiología, que es materia de buena parte de la investigación experimental en electroneurobiología. Así, donde las neurociencias angloestadounidenses buscan una localización estacionaria de los procesos psicogenéticos en el cerebro (correlato neural de contenidos mentales particulares, neural correlate of particular mental contents), la AGNT en cambio enfoca un substrato que se mueve veloz. La variación de su movimiento - de origen bien fisiológico o bien psicológico - agrega capacidades funcionales al organismo viviente.

Siempre en esta perspectiva, otras capacidades funcionales provienen de la diferencia entre las realidades extramentales y los psiquismos. Fuera de los psiquismos, se señala, la masa inercial adquirida por algunas pero no por todas las partículas elementales instauró una evolución astrofísico-biológica, en la cual los procesos temporales fueron pronto capaces de extenderse más allá de la escala espacial microfísica. En contraste, ningún curso temporal cursa dentro de los psiquismos (ya que sus diferenciaciones internas no interactúan entre sí con autonomía ni presentan masa inercial diversificada, elementos estimados necesarios para instaurar un curso temporal). Pero las estructuras operacionalmente articuladas de diferenciaciones internas de cada psiquismo o contenidos mentales, es decir las mentes (minds), pueden referirse a su recepción secuencial de señales exteriores con cualquier resolución ("temporal") permitida por sus operaciones internas. Así los psiquismos establecen una mímesis interna, de las exteriormente cursantes secuencias causales del tiempo y de su "paso" transformativo ("pace") en la escala de tamaños macroscópicos. En la AGNT las mentes son pues dichas xenocrónicas, o ajenas a cualquier curso temporal causalmente real pero capaces de imitarlo.

Esto implica que, mientras la neurociencia angloestadounidense considera a las memorias como algo grabado en el cerebro, la AGNT las considera diferenciaciones de cada psiquismo (contenidos mentales). Son imborrables simplemente porque en las mentes no hay curso temporal para deshacerlas, desfigurarlas, desmontarlas, desvanecerlas, suprimirlas o aniquilarlas. Todas estas transformaciones "de las memorias" en realidad son propias sólo del evocarlas: del proceso psicofísico que debería conducir a su reimaginación. Dependen de su interpretación operativa (es decir, de la interpretación en términos de operaciones mentales). Esta transforma toda sensación en percepción y se supedita a la resolución temporal (establecida por la transformación relativista) o atención con que se recibe cada nueva experiencia, tratándose de operaciones que asimismo comandan la puesta del estado cerebral en las condiciones que permiten al psiquismo reaccionar sensorialmente para reimaginar o evocar al recuerdo en cuestión.

La perspectiva de la AGNT subraya que, mientras la unidad de un ser viviente proviene de su integración orgánica o convergencia de subprogramas (subprogram's convergence) que lo contrapone con su entorno y con sus endosimbiontes, la unidad experiencial en cambio proviene de la distinción de cada psiquismo circunstanciado respecto a cualquier otro. Esta última distinción es intrínseca. Hace a los experienciantes incanjeables y, aunque no puede ser completamente vislumbrada o hecha inteligible por el lenguaje, puede ser ostendida, al pensar en otra existencialidad que eventualmente se encontrara sintiéndose en sus reacciones y moviéndose circunstanciada al cuerpo propio de uno y diferenciada en los previos contenidos mentales ("memorias") propios de uno - siempre siendo otra. Tal particular condición o recíproca alteridad de cada psiquismo eclosionado, aun antes de que el mismo comience a generar con el desarrollo su particular menú de diferenciaciones internas o contenidos mentales, se denota con el nombre de cadacualtez.

En suma, para la AGNT, mientras los experienciantes, psiquismos o existencialidades son cadacuálticos, los cuerpos donde ellos eclosionaron no lo son. En consecuencia, la unitariedad del cuerpo viviente es extrínseca - proviniendo, como se ha dicho, de su integración orgánica o convergencia de sus subprogramas. Ninguna integración paralela como sistema o disposición (arrangement) sistémica de contenidos mentales podría haber proporcionado una integración similar a los psiquismos - que ya son cadacuálticos y, por tanto, incanjeables - debido a la inhesión de los contenidos mentales. Esta inhesión consiste en su primordial ser en uno o bien en algún otro psiquismo, pero nunca por sí solos. Valga la redundancia, los contenidos mentales son mentales. Son incapaces de permanecer fuera de alguna existencialidad (to stand alone), o sea que no pueden existir sin pertenecer a ningún psiquismo. Por ejemplo, este rojo es de la experiencia de Marisa mientras aquel rojo (que podría ser sensacionalmente idéntico al de Marisa) es de la experiencia de María Eugenia y no tiene nada que ver con Marisa. En otras palabras:

·   mientras los componentes internos de un cuerpo viviente pueden no inherir (to stand alone), son fungibles o intercambiables uno por cualquier otro de su clase, y carecen de todo vínculo recíproco intrínseco,

·   en cambio las diferenciaciones internas de una existencialidad o psiquismo primariamente son de este o de aquel psiquismo particular y no pueden ser transferidas a ningún otro, de modo que ya participan de la unidad provista por la cadacualtez de la entidad experienciante o psiquismo al que pertenecen.

Esta distinción naturalmente se olvida cuando - tal como aún hacen algunos biólogos - "experiencia" resulta entendida como si significara input ambiental específico.

 

Perspectivas de la AGNT sobre la evolución del sistema nervioso. La AGNT, en forma acorde, también presenta la evolución filogenética del órgano cerebral de modo diferente a la neurociencia angloestadounidense. La perspectiva de esta última es hodológica, es decir que enfatiza las trayectorias neurales u hodologías, por cuanto sus reconstrucciones evolutivas se centran en la selección natural de circuitos cerebrales adicionalmente singularizados por sus particularidades fisicoquímicas. En cambio la AGNT descubre allí una evolución doble, o paralela. Puede resumírsela como sigue.

Casi dos mil millones de años ha, en tiempos proterozoicos, ciertos microbios acuáticos similares a las amebas (protamoebas) aprendieron a controlar cilias parásítas que hospedaban en su superficie. Pudieron así propelerse sueltas en el agua, nadar e imponer cambios de dirección - y pronto llegaron a capturar presas con la eficiencia necesaria para vivir de la caza. Las cilias antes fueron bacterias libres, afines a las espiroquetas (Spirochaetae). Tras haberse habituado a parasitar esos microorganismos huéspedes (protamoebas), dejaron la condición de parásitos y se hicieron simbiontes del hospedador, integrándose luego a su desarrollo. Esta aplicación de cilias para perfeccionar la predación fue lograda por medio de la modulación de los campos eléctricos ubicados a la base de las cilias, en aquella capa interna del cuerpo del hospedador que lo bordea bajo su superficie, en antepasados de todos los animales actuales. La apariencia de dichos antepasados comunes no debe haber sido demasiado diferente a la de los actuales paramecios y otros Ciliophora actuales, aunque estos provienen de otro linaje evolutivo, morfológicamente convergente. La modulación no local (es decir, referida a toda la superficie de la protamoeba), de los valores instantáneos locales (bajo cada cilia) de ese campo eléctrico, se ejecuta generando oscilaciones en la concentración de diversos iones y dejando interferir sus patrones oscilatorios, lo que forma correlogramas o dibujos de moiré. La textura y la dinámica de los descendientes de esos dispositivos en organismos pluricelulares con tejido cerebral, hoy, es materia de otra buena parte de la investigación experimental en electroneurobiología.  Sostiene la AGNT que mucho después de su aparición, hace unos 900 millones de años, ese dispositivo de modulación eléctrica fue seleccionado para interactuar con psiquismos eclosionados allí, ya que tal dispositivo permitía generar diferencialmente contenidos mentales (entonaciones sensoriales, emotivas o no) útiles para inducir conductas tanto adaptativas como inadaptadas al medio. Al mismo tiempo, en una selección paralela, evolucionaron los trayectos intracelulares y multicelulares (circuitos nerviosos), proveyéndole, al animal ya empsiqueado, de kinesias o combinaciones conductuales predeterminadas. Por selección natural en paralelo (coevolución kinesiógeno-estesiógena) se refinaron evolutivamente tanto las hodologías kinesiógenas cuanto la producción, por modulación de la dinámica del campo electromagnético, de estados estesiógenos: aquellos a los que el psiquismo allí circunstanciado reacciona entonándose.

En tal escenario, sostiene la AGNT, posiblemente las entonaciones emotivas (emociones) fueron las primeras cuya producción se seleccionó, haciéndolo después las señalativas o menos emotivas. La semoviencia inicialmente ha de haber obrado siempre adaptando la conducta particular a lo solicitado en forma genérica por las emociones. Recién al seleccionarse las entonaciones señalativas y florecer los desarrollos intelectuales pudo crecer su distancia operativa de la emocionalidad.

Las kinesias eran y son en sí mismas ajenas al experienciar existencial, mientras en cambio las conductas antes mencionadas - aquellas en las cuales los estímulos perdían su eficiencia causal originando entonaciones sensoriales gnoseologicamente aprehendidas (emotivas  y señalativas) y, en tal situación, el psiquismo ponía, por sí mismo, nuevas series causales para continuar el arco sensoriomotor - eran y son gnoseologicamente aprehendidas y conscientes. Aunque en algunos caminos evolutivos y relaciones ambiente-organismo no haya surgido ninguna ventaja adaptativa en seleccionar y refinar ese dispositivo de modulación eléctrica que permite la regulación por psiquismo, o la misma se haya revertido volviendo a dejar en la articulación de kinesias el nivel más superior de control orgánico, para otros animales las cosas fueron distintas. Tal conducta consciente, afirma la AGNT, fue evolutivamente seleccionada para superar las limitaciones propias de las máquinas de Turing (las que operan sólo cuando tienen instrucciones definibles) en organismos que habitan nichos ecológicos altamente variables. Es decir, allí donde no se pueden definir de antemano todas las pautas a seguir y, por eso, "trocar accidentes en oportunidades" se hizo esencial para la supervivencia.

 

La definición de psiquismo. En la AGNT se define a los psiquismos como las realidades que se transforman en el tiempo basándose en una selección de sus antecedentes antes bien que sobre todos ellos. Uno de sus autores lo resume como sigue:

"Toda la naturaleza es actual sólo en un instante dado, y cada situación presente determina su propia transformación en el tiempo; las situaciones inexistentes no pueden determinar causalmente ninguna transformación. En tal contexto, una de las bases de la física en escala macroscópica es que, debido a que - cuestiones cuánticas aparte - empíricamente se halla que toda indeterminación en ella ha de aplicarse a eventos futuros, cuando se determina cada próxima transformación la situación actual o última es equivalente a toda su historia precedente. En contraste, los psiquismos cambian bastante diferentemente: las mentes, existencialidades o psiquismos son las realidades que se transforman sólo en base a una selección de sus respectivos antecedentes; no necesariamente en base a todos ellos. Esta es la definición objetiva de psiquismos en general, ... En contraste, las cosas situadas entre la finitud de los psiquismos (o cosas que componen el hiato hilozoico, esto es todas las extramentalidades tales como vientos, rocas, hongos, árboles y computadoras, para las que ninguna variación en la cantidad o distribución de movimiento puede ocurrir como efecto de fuerzas internas) inevitablemente usan toda su respectiva historia, físicamente equivalente a la última situación alcanzada por la cosa en cuestión, para transformarse a medida que el tiempo transcurre. Así, mientras todos sus ayeres se empaquetan en sus hoy, todos nuestros mañanas son nuestros para forjarlos. Hallando el hecho bruto de esta selección, la física encuentra en la naturaleza la aprehensión  gnoseológica y la semoviencia que llevan dicha selección a cabo. Descubre que ambas vienen juntas, en eclosiones discretas circunstanciadas, cuyas acciones eficientes y cuyas reacciones se hallan constituyendo los fenómenos naturales que nosotros, cultivadores de las ciencias naturales, tratamos de describir y comprender."

Esta definición de psiquismo es equivalente a conceptuarlos como aquellas realidades que cambian en base a más de una situación presente por vez, fórmula breve empleada por Mario Crocco en 1971. Además, al menos teóricamente, todos los componentes causal-eficientes simultáneos que forman los cuerpos vivientes podrían intercambiar sus lugares, incluso de una galaxia a otra, y son reciprocamente substituíbles o fungibles, mientras que como ya se apuntó idénticas sensaciones en diferentes psiquismos (el mismo rojo imaginado por dos diferentes psiquismos, por ejemplo) no pueden siquiera ser soltados, despegados o desempotrados de tal psiquismo - menos aun, ser luego transferidos a algún otro para allí cumplir "funciones equivalentes" (fungibilidad). De este modo los contenidos mentales son, pues, reciprocamente insubstituíbles, o sea inherentes. Así que la organización biológica no puede engendrar psiquismo. No obstante, aunque la mayoría de los organismos vivientes permanecen no empsiqueados, los psiquismos pueden indeterminablemente ocurrir (eclosionar) circunstanciados a organismos vivientes. La entidad que reacciona exhaustando la eficiencia causal del estímulo y aprehende gnoseologicamente su propia reacción como una entonación sensoria de su ser, es la incanjeable realidad del psiquismo: no el organismo fungiblemente compuesto, al cual tal psiquismo eclosionó circunstanciado como al sitio particular desde donde habrá de interactuar con la realidad extramental. En tal caso, el organismo es dicho no sólo viviente sino asimismo empsiqueado o constituyendo con tal y tal psiquismo y no con ningún otro una unidad existencial corporizada o que dispone de cuerpo. Pero ni su vida viene de su psiquismo, existencialidad o alma, ni este de aquella. La organización biológica por ello contrasta y se contrapone no sólo a la materia inorgánica sino también a los psiquismos y la AGNT sostiene, pues, que podemos reflexionar confiadamente sobre minerales y sobre seres vivos aparte de los psiquismos. Su consideración claramente los distingue y, a los tres, del conocimiento con que estos últimos tienen experiencia de sus entonaciones sensoriales.

Ahora bien, una organización biológica es siempre una particular parcela de naturaleza. Esta sucesivamente involucra diferentes componentes; cuando un psiquismo eclosiona a interactuar con la naturaleza a través de dicha parcela, cada resultante unidad existencial corporizada es una unidad. La AGNT enfatiza el resultante monismo antropológico. Esto significa que, tal como tener dos piernas no torna a los organismos intrinsicamente duales o dualistas, tampoco integrar un particular psiquismo eclosionado a una organización viviente de materia inorgánica constituye una entidad dual o dualista, porque su rasgo esencial característico es la interrelación constitutiva incambiable o incanjeable.

Para terminar, son de notar algunas razones que llevaron a la tradición argentina en neurobiología a diferir así de la angloestadounidense. El platonismo inglés fue de suma influencia en la cultura de su país desde el siglo XVII. En esa línea John Locke (1632-1704), que en otros puntos disentía del platonismo, describió las relaciones de un cuerpo, con el psiquismo que se encuentra en dicho cuerpo, como si esas relaciones sólo consistieran en causalidad eficiente, de modo que - siguiendo el ejemplo propuesto por Platón, de un timonel que puede encontrarse en cualquier navío que ocasionalmente timonee - cualquier psiquismo podría haberse encontrado a sí mismo en cualquier sistema cerebro-cuerpo: afectados mutuamente sólo en la medida en que el timonel mueve la rueda mientras el barco lo mueve a él. Ninguna otra clase de relación podría existir en ello. El nexo entre un alma o psiquismo y su cuerpo o parcela de naturaleza sería así puramente accidental y, con esto, la relación cerebro-mente habría de consistir sólo en causación eficiente.

De esa manera quedó encubierta, o fue dejada fuera de consideración, la posibilidad de una relación intrínseca de cada experienciante o psiquismo con el cuerpo (o parcela de naturaleza, de componentes velozmente mutables) en la cual el psiquismo se encuentra, antes que más bien en cualquier otro cuerpo - un asunto a veces denotado como el problema de "por qué siempre me despierto detrás de mi nariz, antes bien que detrás de alguna otra". En escenarios platonistas o lockeanos no es posible considerar que cada realidad experienciante o psiquismo (a) sea ya diferente de cualquier otro antes de su haberse desarrollado en diferenciaciones cognoscitivas internas (porque la ciencia platónica sólo puede serlo de especies y géneros, o Ideas; en su perspectiva, no hay similar ciencia de individuos, que no podrían existir como Ideas particulares sino que se constituyen por intersección de Ideas); y que (b) tal experienciante o psiquismo pueda estar constituído con cierta interna relación particularmente orientada hacia determinado cuerpo (lo que incluye la situación, lugar y momento histórico en que dicha parcela de naturaleza o cuerpo existe organizado) y no hacia ningún otro cuerpo (esto, ahora, porque el nexo psicofísico es creído pura causación eficiente). La platónica respuesta de Locke fue que en ello sólo existe un accidental enchufamiento ("plugging in") o conexión extrínseca cuerpo-alma, descartando toda conexión intrínseca.

Cerrados como Locke los ojos a esta posibilidad, David Hume (1711-1776) apuntó que la causalidad eficiente no proporciona ninguna impresión sensoria. Hume no podía saber que, más de siglo y medio después, los aportes de Max Planck en 1900 llevarían a explicar por qué eso ocurre (la razón es que la causación física es discreta o cuántica, de modo que al enactuar el cambio que causa ella se gasta toda y nada queda para también causar, adicionalmente, una impresión sensoria de la acción causal misma). Pero Hume además declaró que la causación eficiente tampoco proporciona una impresión sensoria cuando el agente que obra causalmente es el mismo sujeto. Esa descripción académica, sin genuina causación eficiente ni extramental (en el hiato hilozoico) ni intramental (semoviencia), fundamentó la reducción de los psiquismos a sus contenidos mentales ("mentes"); estas con el tiempo serían así presentadas como puramente fenomenales y la vida, pues, como mero sueño, sea este un sueño privado (subjetivismos) o el de un Lógos eterno que se sueña en nosotros (subjetivismos-transcendentalismos, como en el Idealismo alemán).

La denegación humeana de la causación eficiente resultó de importancia en la Ilustración, con la controversia contra naciones cuyo poderío político se beneficiaba con ciertas creencias religiosas de su pueblo dependientes de la efectividad de la causación (por ejemplo, la capacidad intrínseca del pecado para atraer castigo en una existencia postmortal, asociada a la palabra "alma" cuyo denotado, por ello, pasó a ser substituído por el citado concepto de "mente"). Pero hacia 1821 Maine de Biran inició una reacción crítica, mostrando, contra lo que Hume había aseverado, que la causación eficiente en realidad brinda impresiones cuando el agente causal es el mismo sujeto observador. Con ello, ya no pareció más obligatorio describir los psiquismos como meras mentes o colecciones de contenidos mentales, asunto filosófico que ya por entonces era de relevancia política para la construcción de poder en las clases ilustradas.

Haciendo aquí a un lado esta conexión política que ocupó y ocupa la mayor parte de estos estudios, señalemos que la investigación neutral y científica del tema se benefició con el concepto de Christofredo Jakob de "entonaciones subjetivas". Tal designación, como sabemos, se aplica a las sensaciones, pero, si estas entonan algo, entonces lo que está siendo entonado difiere de sus entonaciones. Esta perspectiva de los psiquismos como algo diferente de sus contenidos mentales evolucionó, ante todo en discípulos de Jakob, como la mencionada noción de cadacualtez. Mientras tanto, la perspectiva Locke-Hume engendraba una línea de neurociencia teórica que no admite que cada mente y su particular cuerpo puedan intrinsecamente constituir una unidad juntamente con y aparte de sus interacciones causales; a su vez estas interacciones, en tanto la mente es también considerada epifenomenal, se reducen a la influencia corporal sobre las experiencias o estados de la mente. (En una historia paralela, conectada con la lucha contra el tiempo de algunas culturas que no ha de detallarse aquí, las mentes son a veces creídas incapaces de poner en la realidad actos causales en base a modificaciones internas auto-iniciadas. Eso postula que los observadores en la naturaleza son del todo epifenomenales, o sea incapaces de introducir perturbaciones y aun menos de inaugurar series causales absolutas, ideología que asimismo halla empleo político.) En consecuencia, las conexiones de una mente con el cuerpo extramental en el cual se encuentra a sí mismo el psiquismo que internamente se diferencia también a sí mismo formando dicha mente, son creídas de naturaleza exclusivamente causal-eficiente, similar a la energía provista a un artefacto electrodoméstico para que funcione – cuadrando magníficamente con el ya citado "plugging in".

Tal perspectiva implica que los psiquismos (que esa perspectiva reduce a sus mentes o diferenciaciones internas) - y el núcleo íntimo de la gente, pues - son nada más que los contenidos mentales que pueden ser causalmente generados por sus respectivos cerebros. La sentiencia (la entonabilidad de las mentes), la semoviencia (la capacidad de las mentes de inaugurar acciones causales eficientes en base a fuerzas internas) y la circunstanciación (el hallarse cada mente a sí misma en no otro cuerpo) son de tal modo presentadas como altamente problemáticas y su investigación es usualmente relegada. Al contrario procede la tradición neurobiológica argentino-germana. Su perspectiva, del enlace psicofísico causal-eficiente que forma una parte (pero no la totalidad) del nexo psicofísico que vincula cada psiquismo con el organismo donde eclosiona, es aun poco conocida fuera de la región, aunque sus conceptos están hace tiempo integrados en programas curriculares argentinos de instituciones estatales y privadas.

 

 

 

[Lo siento; tengo esta página en construcción y todavía no pude traducir al castellano el siguiente texto. Pero provee el conciso panorama conceptual debido a quien quiere saber técnicamente de qué se trata. Pertenece a la obra de Alicia Ávila y M. Crocco "Sensing: a new fundamental action of nature" (Inst. for Advanced Study: Buenos Aires, 1996), pág. 22 a 26, y puede citarse consignando esa fuente. Más abajo reproduzco también el índice de ese libro - Sorry: I still have this page on its making. I have had no spare time to render the following paragraphs into Spanish. Yet they afford the succint conceptual landscape owed to whom wishes to know what the matter is about. They are excerpted from the synoptic monograph from Alicia Ávila and M. Crocco "Sensing: a new fundamental action of nature" (Inst. for Advanced Study: Buenos Aires, 1996), pp. 22 a 26; they may be citated quoting such a source. The table of contents of that book is also reproduced hereinafter.]

 

Iron-branded by an all-penetrating naturalist-humanist transdisciplinarity which, for scientific furtherance, demands the personal sensitivity proper to wrestle with philosophical and culturological problems (that is to say: peculiarly understood, not as a juxtaposition of specialists, but in the sense cultivated, say, by Weber, Fechner and von Helmholtz), a rather secluded South-American tradition in neurophysics waxed much bent on what, afterwards, became called bioelectricity and dielectrics.

It was prepared by local studies of potent "fish batteries" and ensuing chemoelectricity theses, still in the XVIIIth century; and by Faraday’s and Young’s "new physics", as imparted in the "unforgettable lessons" by dielectricist Octavio Fabrizio Mossotti, from his Experimental Physics chair in Buenos Aires between 1828 and 1835.

This last was the same year that, in Paris, Felix Dujardin first described the intracellular milieu, such awesome jelly lacking visible composition yet doubtlessly organized, as "une substance appelée sarcode"; at whose ability, when making brains, of bringing sentience-contents forth, we never omitted wondering. As the tradition became the so-called Argentine-German Neurobiological School, incepted since 1879 though fully fledged only since 1899, this endeavour struck roots in momentous electroneurobiological experiments. I. e., in the much-needed, worldwide-first electrostimulation mapping of an exposed, conscious human brain heroically prolonged during eight months (from September 1883 to May 1884) against overwhelming odds that risked the subject's death and the experimenter's loss of career and marriage, and silenced over a century by a medical-politician plagiarist. [It is detailed in the next heading on this Page: MS] In this traditionated atmosphere, contrarily to the aforesaid obloquious conviction, some of us (initially the physicists), in the past thirty years reacted against those adventitious limiting features in neurodynamics.

In doing it, no doubt indeed mostly by dint of our very remoteness, these physicists felt uncompelled by the most cumbrous cultural expectancies.

Certainly, neither behaviourism nor neuronism thundered here. (Behaviourism was expressly rejected in 1907: Alicia Moreau de Justo, "La vida y los fenómenos psíquicos", El Libro (Buenos Aires) 2 (1907), 363-371.)

Nor emergentistic theories, pronouncing psychisms to be mere perspectives or equivalent "aspects" own of some higher level description. Or either (upon certain grasping of the physical being as an "observer"-posited logical predication, that "instantiates properties" (Nota 3) and, accordingly undistinguishing the causative actuality of the present from unexisting future or past situations, abandons the notion of absolute time at all) pronouncing psychisms to be "productive creations" whether of the mere complexity (hodologies) or of the mere simplicity (immateriality).

Nor, outlooks glad to forgo natural facts by self-limiting to analyze formulations and their use, as if being physical just were to be the value of a variable; or, barely, an excuse for making true and false (including universally and existentially quantified) statements about them.

Nor the derisive natural-philosophy vogue, of minding one-witness, causally-effectual physical facts as "qualia" or "unreduced phenomenal properties", whose privacy is arbitrarily equated to powerlessness. (Nota 4)

Yet, we were also stimulated by certain explosive internal conceptual tension regarding time.

This conceptual tension was bequeathed by one of the tradition's founders. A gifted polymath, as all them, he was also the tradition's harbinger and chief mentor. That founder was a neurobiologist devoting himself since 1906 to model neuropilar psychogenesis (neuropil is the bulky "fiber" feltwork, or drenched craticula, interjacent amidst the neurons’ bodies) on reverberating interference patterns as collective or gestalt excitation modes, whose interference defines segmentations localizable, translationally invariant, and mutually impenetrated. His name was Prof. Christfried Jakob (1866-1956). As an anatomist who conceived organisms as self-relaxing oscillatory systems, he acutely sensed the prelation of time processes to yield spatial aggrupations, including what he called representational atomicities.

So Prof. Jakob emphasized the time-kerned seriation of chemodiffusion carrier waves making sensorimotor rhythms, as the periodic forcing (of coupled nonlinear oscillators) foundation of the spatial anatomy. Just like as interfering neuroactivity defines segmented contents. Not inversely, as on more "stocky", still customary anatomical building blocks.

Both in evolutionary and developmental differentiation and in actual functioning, Jakob’s principle to describe any biological organization of physical effects (Nota 5) was the epicyclic modulation of concentrational oscillations of chemoreactants into cycles, rhythms, kinesias, praxias, gnosias and symbolias (a series of technical terms to be made clearer on subsequent pages), ranked encaptically as biochemical carrier waves each bearing the next —"waves woven on the backs of waves"— and localized, through self-compartmentation, onto successive scales. (In fact, "time scales" do not exist. Space or simultaneous dispersivity has extramental scales, time no, and contrarily to quantities of force or multitude, "quantities of time" not exist: nature self-appends from site to site, not self-attaches from instant to instant, so "more than one present" is but a present reference, a way of talking, discounted as such only by said taking the physical being as a posited predication, devising logic as a fundamental structure underlying physical interactions, or hypostasis; howbeit —in fact— in this universe proper predication not suffices to acquire actuality. All this shall concern us below). Thus, Jakob conceived anatomophysiology as what today would rather fit a dynamic quasi-fractality of epicycles forcing a pattern-forming diversification of frequency-locking regimes, locked to the physical feasibilities for body operation over each durational scale. It makes anatomy continuous from slowly-changing osteology to the intentional combination of alluded representational atomicites; from tertiary molecular structures down to bodily acclimatization.

Far off any iterative, fractal routine, yet these frequency-locking regimes force a temporal organization in the series of cycles, rhythms, kinesias, praxias, gnosias and symbolias, where the originating cycles could nowise be infinitesimal. In it, Jakob posited the boundary conditions that fix the differential production of the "intonations" which experience is non-indifferent to (= the evolutionary selection of the correlation with the survival and reproduction of the life cycles, of: fury, pleasurefulness, fear, grief and other target-linking emotions, lust, sleepiness, hunger, thirst and other rebalance-appetizing states, as well as the non-emoting but signalizing sensoperceptual intonations; a tie that Jakob called biophylaxis), neither in any special subcellular device, nor in any other, even more complex arrangement implemented on a larger scale; but in the resonant coupling of those concentrational oscillations, on which kerned (= nested one within another) modulations are adaptively impressed.

It must be taken into account that deploying the "atomic" contents which the brain provides for a thought; displaying a blinking; moving an arm; growing a bone; deploying the contents of the chest in embryogeny, and modifying the patterns of life cycles in phylogeny, could not have been deemed intrinsically different processes in the anatomo-physiological exposition of said series of cycles, rhythms, kinesias, praxias, gnosias and symbolias. Their peculiarities are mainly proper of scales of situational transformation, or "interval scales".

This mutual relativity of their "epicycled" dynamics shows up certainly in regulations attained outside psychisms. E. g., in the compliant accommodation of the castes of eusocial insects. Each of whose specialized "forms" compounds the dynamics of both (I) "static" morphologies —namely, the maturation to different categories of soldiers and workers— and (II) a repertoire of fixed neurobiological sensibilities that, by default, behave in each task whose need for the colony is pending of "appeasing" at the moment (that is: is currently demanded to such caste’s level of ganglionary sensibility, with no individual simulating any strategic course of the colony). In life cycles, morphology is deployment. Omnipresently. It orchestrates diverse intrinsic celerities. Sometimes it behooves, methodologically, to artificially focuse just on some pair of supporting-supported causal levels (assigned as "structure and function": the more flitting running as the less "substantial", or functional); sometimes, to highlight the entire fractal-like succession of their "epicycled" kernings.

The biological regulations attained by way of psychism do not situate themselves differently, although they implement different physical means. Sentience and semovience are amongst the interactions present in the system. As Jakob described the psychogenetic landscape in 1907, two or three lustrums after the rediscovery (1890/96) and international examination (here it was done by Richard Sudnik and Mariano Alurralde) of Caton’s publication in 1875 of his finding of electric oscillations intrinsic of the brain activity (Nota 6), the cycles and rhythms at the basis of the above morphogenetic series, reputed by that time of a chemoelectrical nature onto which a further vital fluid might (or might not) have added its own tensional state and relaxations, ratified the fundamental anatomo-physiological role of the physical oscillations. How do they causally compound themselves?

As Jakob portrayed them, these oscillations in the psychism-supporting brain tissue do initially segment a sort of standing waves, sustained by patterns of local neuroactivity which not pertain to a single, particular mental content but, as the "standing waves" interfere or "encroach their feet", enter to cast many. Unmindful allusion to bounded wholes foreruns object perception. Needfully. Though non-locally distributed on tissue’s volume and reciprocal interval reference, these plurally-used "standing waves" are to be observed as local quasi-periodicities of the nervous "ébranlements". Yet, they at once enter their mutual, transforming interactions.

Which include those of the sentience, or physical interactions that produce their nomical effects through their affecting a non-indifference constitutively circumstanced thereto. Psychisms operate repositioning segmented objects composed by that sort of standing waves plus their experienceable intonations, and so they do not process natural symbolic representations of more elementary data. The existential to be, namely that one which allows other psychisms, with diverse contents, to be more or less like it (the difference coming from the different contents, the sameness from their existential being), and which is absent from extramentalities (whose being is, therefore, not existential), indissociably appears in nature with the intonations, whose extramentality admits to be causally swayed by other extramentalities. This sort of "standing waves", sustained by reverberating neurobiological macro- and microcircuits, interpenetrate whilst their temporal organization constitutes that system of segmented, or individualized, stationarities that Jakob also called representational atomicities, whose constitutive interactions include the mentioned sentience’s effects.

Notas (De los párrafos citados; en la publicación se hallan todas a pie de página, con la numeración indicada. / Notes of the quoted pages; they are all footnotes in the printed work, numbered as follows):

3. The physical traits, characteristically featured by any sort of real thing —i.e., a photon, as different from an electron—, differ from that thing’s existence or inexistence. Being or instead not being is a brute factuality. As such, the determination of actuality is really foreign to, and not included in, any physical determination of features. Yet no entity lacks identity. This determination of features —even a cosmological evolution of the causal resultances, or even evolving modalities of interaction compounding causation differently at each stage and eventual branch— just distributes regularly the brute empirical fact whereby there is something rather than instead nothing at all. That assortment of new features is variegated because actual physical things (the quantum field system and eclosions) do not form a homogeneous stuff, as they really —not just as instrumentally posited by classical physics; see below in the main text— are of diversified sorts (= each real physical thing is thus found finite), so making nature a "universe"; whereas their determination of inexistence or existence (= of their present actuality or "interactivity") depends on that any reality really exists, and thus cannot consist in said variegation of attributes that "instantiates properties". Howbeit complexified might said variegation be. Present actuality is not in turn variegable. Only entire. And fully real; or, either, wholly absent. The existence apportioned in the physical, finite realities is never finite in itself, partial, just specific, or incomplete. Correspondingly, finite entities are never defined after their existence. Neither the physical determination is causative of actuality (of its field system or of singular eclosions) nor actuality’s causation is just predicative of features. This distinction, obscured because the causal determination of features never runs apart of actuality (= never runs as if the features were forerunning things, to become amalgamated), is however noticed in the Western thought up from Aristotle (Analyt. Hyst. 92 b 10), Boetius (appr. 470-525; cf. De Hebdomadibus II), al-Farabî (deceased in Baghdad about 950), Ibn Sinâ ("Avicenna", 980-1037), a minority of the pre-Renaissance Schoolmen, and Spinoza (1632-1677: Eth. I, Pr. 24; cf. Pr. 28).

 4. This improper equation presents feelings and perceptualities as caused constituents of nature that, because of their postulated being non-causal by themselves (and not, instead, because of their being just incommunicable through channels), ought to stay restricted to a particular reference frame. (Owing to that affixing, they should perform as virtual optical images, vanishing if re-described from moving reference frames; not even operative as their conjugate, the real images, which do subsist but vary when their observer moves, as resplendent glitterances, photographable rainbows and skin-taning reflections on water; the causative action of the components, on the other hand, issuing from real images yet absent of virtual ones, is of course found invariant across all reference frames.) In other words: such equation of privacy to physical powerlessness presents feelings and perceptualities as unphysical ostensions, unconstituted away of some particular reference frame —like virtual images in the "depths" of a mirror— but improperly attributing such "fixation" to lack of causal efficacy for connecting them nomically. This lack, had it been true, would indeed have prevented feelings and perceptualities to causally foreordain what is to change when their observer moves, thus affixing their describability to a single reference frame, in partial coincidence with observations. (Yet, as feelings and perceptualities do cause physical effects, their one-witnessedness must come from another physical source.) That specious deficiency would have thus prevented exchanging observers in that reference frame, whose particularity should thus have become secluded privacy. Wherefore the intrinsic pith of the "qualia" conception is to pretend that all observations in physics are observations of extramental position, and privacy foreign to physics.

 5. Chr. Jakob, Curso de neurobiología - Año lectivo 1900, Hospicio de las Mercedes (Buenos Aires). The course was summarized in: La Semana Médica vol. VII. Dates: 28 June 1900, pp. 325-327; 12 July 1900, pp. 354-358; 19 July 1900, pp. 363-366; 9 Aug. 1900, pp. 403-408; 30 Aug. 1900, pp. 439-444; 20 Sept. 1900, pp. 479-481; and 8 Nov. 1900, pp. 589-590.

 6. Albeit the British Medical Journal published two communications reporting the discovery of the brain oscillations of electric potential today called electroencephalographic, the Northern hemisphere learning neglected it for at least fifteen years, except for occassional citations of Caton’s name in lists of experimental reseachers without any comment (e. g., that by G. Sergi, La psychologie psychologiqueédit. francaise, Alcan, Paris, 1888, p. 139).

 

[Página de red en construcción - La traducción castellana será provista en breve. MS]

Un descubrimiento fundamental de Christofredo Jakob (1911): No existe corteza asociativa.

A fundamental discovery of Christfried Jakob (1911): The association cortex nowhere exists.

5.El descubrimiento de la Doppelrinde:

"Ueber die Ubiquität der senso-motorischen Doppelfunktion der Hirnrinde als Grundlage einer neuen biologischen Auffassung des kortikalen Seelenorgans"

Citation: Lecture of September 26, 1911 (Munich); Münchener Medizinische Wochenschriff 9, 1912.

"Von den Resultaten seien hier folgende resumiert: I. Alle Regionen der menschlichen und tierischen Hirnrinde ohne Ausnahme sind rezeptorisch tätig, also sensitiver Natur (eigenartig ist nur die Stellung der Ammonsformation, des ältesten Rindenbezirkes) . . . II. Der Hauptanteil dieser sensiblen Strahlungen endet in der kortikalen Aussenschicht (Aussenschicht = Stratum zonale, kleine, mittlere und grössere äussere Pyramiden + Körnerschicht /Stratum intermedium/). . . . III. Die Innenschicht der Rinde ist effektorisch tätig (motorisch), auch sie existiert überall. (Innenschicht = tiefe, grosse und mittlere Pyramiden, tiefe kleiner und polymorphzellige Elemente). . . . IV. Beide Fundamentalschichten haben bei den Saügern bis zum Menschen übereinstimmend einen doppelten Ursprung (monophyletisches Verhalten) und auch bei verschiedenen Vertebratenklassen (Reptilienarten insbesondere) ist ähnliches zu konstatieren. Dagegen gehört der Amphibientyp nicht dazu, mit einiger Ausnahme der Gymnophionen, welch letztere aber nach unseren Untersuchungen geradezu den Fundamentaltypus der Entwicklung des höheren Kortexapparates repräsentieren. Unsere vergleichend kortexhistologischen Studien lehrten uns nun, dass die beiden funktionell verschiedenen kortikalen Fundamentalschichten einen getrennten Ursprung haben: die rezeptorische Aussenschicht entstammt dem Riechhirn (einem sensiblen Hirnteil), die effektorische Innenschicht dem Corpus striatum (einem alten, motorischen Zentral ganglion). Trotz des doppelten Ursprungs gelangt aber die Gesamtrinde, je höher der Hirntyp sich entwickelt hat /,/ zu einer um so innigeren Vereinigung beider Schichten und bei den Säugern führt dies infolge der Ausbildung von weitverzweigten zellulären Protoplasmafortsätzen und Kollateralen der Achsenzylinder einerseits und des Auftretens massenhafter Binnenzellen und Zwischenschichtszellen andererseits zu einer förmlichen sekundären Verschmelzung der in der Anlage getrennten Rindenfundamentalschichten; ein Prinzip, das insbesondere die Primaten- und somit auch die menschliche Rinde auszeichnet. V. Eine weder rezeptorische noch effektorische Rinde (= "Assoziationsrinde") existiert nirgends . . . Auf die Bedeutung dieser gänzlich neuen Anschauungen von dem Wesen und Wirken unseres Seelenorgans . . . gedenken wir in Bälde zurückzukommen. Hier möchten wir nur darauf hinweisen, dass diese aus der modernen biologischen Gehirnforschung hervorgegangenen Ergebnisse sich in manchem eng mit Anschauungen der neueren Philosophie (vergl. Wundts Apperzeptionstheorie, der Lehre vom Unterbewussten, etc.) berühren, dass sich somit die Ergebnisse der Seelenforschung mit denen der Gehirnforschung nicht mehr, wie bisher, in schroffem Gegensatze befinden, möchten wir als ein besonders bedeutungsvolles Symptom für die Zukunft der Rindenbiologie hervorheben".

Professor Mario Crocco in Saint Petersburg, Russia (San Petersburgo, Rusia).

El Sr. Director del Centro de Investigaciones Neurobiológicas del Ministerio de Salud y Jefe de este Laboratorio, Prof. Dr. M. Crocco, disertando en San Petersburgo (Rusia) poco después de la conferencia reproducida en lo que sigue. Copyright© 2005 Electroneurobiología; puede reproducirse citando la fuente con su URL original.

Otra prioridad mundial restringida a obrar sólo efectos locales:

6.A l b e r t o A l b e r t i

y el primer mapeo con electricidad ­ ¡durante ocho meses!

de un cerebro humano consciente:

hazaña científica silenciada durante un siglo

 

Mario Crocco

Contribución leída en las XI Jornadas Municipales de Historia de la Ciudad de Buenos Aires, sobre el tema "La Modernidad", Centro Cultural Gral. San Martín, el 29-VIII-1994.

Citation: Electroneurobiología 1 (3), 73-82, September 1994 [Language of main text and Summary: Spanish].

 

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Sumario:

La hazaña científica y humana del inmigrante trentino Dr. Alberto Alberti

-el primer mapeo con electricidad en el mundo, prolongado durante ocho meses,

de un cerebro humano consciente y expuesto- fue suscitada

(1) para forjar la neurocirugía (era necesario perforar el cráneo:

reimplantar el uso del trépano, abandonado porque los pacientes con

cualquier foco cerebral fallecían del exceso de perforaciones inútiles,

ya que se desconocía casi toda localización de funciones en el cerebro humano),

(2) por el uso polí